Lo que no te cuentan del Mobile World Congress

Mobile World Congress. En Barcelona del 25 al 28 de febrero
Mobile World Congress. En Barcelona del 25 al 28 de febrero.

Este próximo lunes comienza una de las citas más importantes para todos aquellos que nos dedicamos a esto de las tecnologías. Se trata del Mobile World Congress, una feria internacional que tiene lugar en Barcelona, en la que cualquiera que se dedique al mundo de la movilidad, los tablets, las apps, etc., tiene que estar. Y están todos los grandes: Samsung, Huawei, LG, BB, Nokia, Sony, HTC,… ¿Todos? Bueno no, todos no. Apple no. A la compañía de la manzana no le interesa codearse con la chusma. Los directivos de esta empresa están por encima del bien y del mal. Son seres superiores y por tanto nunca asistirán a eventos en el que se junte calaña como los que apuestan por el Android o el Windows.  Y es que en Apple siempre han sido exclusivos. Son el Ferrari de las TIC. Los demás son empresas fabricantes de utilitarios para dar satisfacción a la plebe. Porque sí, eso es Apple. Unos guays de cojones que de tanto que se lo creen, a veces van tan de sobrados que dan auténtica aversión.

El caso es que nadie les echará en falta en la feria. A veces es lo que ocurre: y es que, es mayoría el personal que todavía no se siente atraído por la secta appleniana, y disfruta este evento como uno de los mayores (y mejores) que existen en el mundo de las TICs actuales.

Desde este blog, sin embargo, no os voy a dar información sobre lo que se presenta en la feria. Os vais a saturar de ver teléfonos, tablets y nuevas herramientas durante la próxima semana, porque los periodistas teckies somos muy cansinos y creemos que no hay vida más allá de nuestro mundo de chips. Así que no os enojéis. Lo que os voy a contar son algunos destalles que seguro, seguro se van a ver durante esta edición y que se repiten año tras año, como si fuera un mantra.

Siglo XXI: Mujeres recauchutadas y siliconadas siguen siendo el reclamo de muchos stands.
Siglo XXI: Mujeres recauchutadas y siliconadas siguen siendo el reclamo de muchos stands.

1.- La mujer como reclamo. Parece mentira que a estas alturas de la vida la gente siga utilizando a la típica muchacha-Barbie-siliconada  para atraer público hacia un stand. Porque evidentemente a nadie se le ocurre poner a un engendro a la entrada. No, seguimos apostando por la joven bien recauchutada y con un pecho cuanto más grande mejor. Casualmente, ninguna de las empresas que apuestan por esta fórmula de atracción del público tiene un producto meramente aceptable. Con respecto a este tema hay una cosa que no acabo de entender. Si pones a una tía en tanga, bailando en un pedestal, ¿por qué no pones también a un pavo-Ken-mazas (y también siliconado) a marcarse unos bailes? Estoy seguro de que ese stand tendría mucho éxito, más teniendo en cuenta que el número de mujeres en este tipo de eventos aumenta cada año y que además lo de la azafata bombón es el recurso fácil.

Como en muchas otras ferias, los profesionales ociosos también abundan. El precio de la entrada: sobre los 600€.
Como en muchas otras ferias, los profesionales ociosos también abundan. El precio de la entrada: sobre los 600€.

2.- Una feria profesional. ¡Ja! A ver, es verdad. Esto no es ExpoOcio ni el SIMO cuando se llenaba de adolescentes y jubilados aburridos. Pero también los hay. Mochileros que va a coger cualquier folleto publicitario, bolígrafo o gominola que le ofrezcan. A fin de cuentas es algo muy propio de este país: “Oye tronco, vámonos al Mobile, que me han dicho que en el stand de HP sortean un ultrabook”, le dice un amigo a otro. “Sí, -responde de otro- y además creo que en el de Rovio, te dan caramelos de Angry Birds” Al final, como sucede con muchas cosas, el populacho va a los sitios porque le regalan “cosas”,  y en el apartado “cosas” entra desde un pincho USB de 256Mb, hasta una alfombrilla para ratón, pasando por folletos de todo tipo y sin olvidarnos de las indefectibles pelotitas anti-stress.

Encuentra en menos de 10 segundos a un occidental.
Encuentra en menos de 10 segundos a un occidental.

3.- Chinos a tutiplén. Bueno, chinos, y coreanos y taiwaneses y japos… Dejémoslo en tipos de ojos rasgados. Nos invaden. Lo mejor de todo es que ya no sólo se dedican a copiar, que también. Ahora además inventan, desarrollan y hacen cosas muy buenas. Bueno, los japos y los coreanos ya lo hacían, pero es que ahora los chinos van avanzando y desarrollan su propia tecnología. Así que cuando uno entra en un pabellón parece que acaba de atravesar la Gran Muralla o está en San Francisco caminando por el Barrio Chino. Y es que de un tiempo a esta parte, el hardware es puramente oriental: Lenovo, Samsung, HTC, ZTE, Huawei, LG, Fujitsu,… ¿Aquí que nos queda? ¡Alcatel y sus móviles retro!Me parece perfecto, han sabido copar el mercado. Pero alguien les podía enseñar a hablar idiomas. Mira que los españoles no somos los más adecuados para decir a alguien que aprenda inglés, pero es que no hay nada peor que un chino o un coreano hablando en inglés. Yo, por ejemplo, cada vez que tengo que entrevistar a un oriental las paso canutas. No le entiendes una mierda. Y lo peor viene después, cuando tienes que pasar la entrevista al documento de texto: sabes que vas a pasar cuatro horas para sacar una página de texto.

Y es que, en este reducto cerrado que es el MWC no se habla ni español ni catalán. Toda la información se encuentra en inglés y, por supuesto, todo el mundo habla en inglés. Nada de relacionarse en otro idioma que no sea la lengua de Shakespeare. Pero algo puede estar cambiando: los países asiáticos, coreanos y chinos sobre todo, han ganado mucho terreno. En algunos momentos, paseando por algún pabellón, se puede hacer difícil encontrar alguna cara occidental. Si se fijan en la imagen, puede parecer el juego de “¿Dónde está Wally?”, sólo que en este caso la pregunta sería “¿Dónde está el occidental?

¿Es Konka o es Nokia?
¿Es Konka o es Nokia?

4.- Los chinos copiotas: Estos son los chinos a los que estábamos acostumbrados. El oriental de toda la vida. El del “decomisos”. El crack de la imitación también está presente y de qué manera en el Mobile World Congress. Y no se corta un pelo. Lo mismo te hace una copia calcada de un iPhone que te tunea un Galaxy S3 (falso como la falsa monea, eso sí). De todos los que vi el año pasado me sorprendió esta empresa: Konka. Misma tipografía que la de Nokia y mismo diseño que los últimos modelos de la compañía finlandesa. Lo sorprendente es que nadie de Nokia se acercó a poner una denuncia por plagio. En el último año, ya no se cortan y ahora los diseños imitan a Blackberry, al iPhone y a cualquier marca que se les ponga por delante.

En fin, que como os vais a hartar de ver smartphones en cualquier blog, periódico o telediario durante la próxima semana, habrá que tomárselo con calma. Así que la nota musical de esta semana la pone Pulp, un grupo británico, que lleva desde la década de los 70 haciendo muy buena música, y encuadrado dentro del denominado brit-pop. El tema, uno de los más famosos de la banda, va dedicado a toda la gente normal… esa de la que cada vez queda menos.

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RIM ha muerto y Blackberry también

La nueva blackberry z10.
La nueva blackberry z10.

Está bien esto de intentar salvar de la defunción a una compañía pero las cosas hay que asumirlas. Si esto no se hace, la probabilidad de éxito es nula. Digo esto a colación de la presentación que tuvo lugar ayer en Nueva York de las nuevas blackberrys. De toda la información que he leído, no me he encontrado con un análisis de lo que se espera de la compañía y de lo que puede aportar al mundo móvil actual. Prácticamente todos los artículos son alabanzas al nuevo sistema operativo, a que vendrán con un número infinito de aplicaciones, a lo acertado del cambio de nombre de la empresa…

Sí. Uno de los apartados más interesantes es que RIM ya no se llama RIM: ahora es sólo Blackberry. ¿Y esto a quién le importa? Al populacho no le cuentes que su smartphone está fabricado por una empresa canadiense que se llama RIM. Ni lo sabe ni le importa. La blackberry era de Blackberry y lo de RIM le importa tres carajos. Así que, si para algunos lo más importante es el cambio en la nomenclatura de la empresa quiere decir que no aporta nada nuevo y por tanto, la compañía tiene todas las papeletas para ir encargando el pijama de madera.

Una de las cosas interesantes del mundo de los smartphones es la rivalidad no sólo entre empresas, sino entre usuarios:

–          Yo es que tengo un iPhone

–          Puff, ese teléfono no vale para nada. No hay nada como el Samsung que tengo yo.

En estas aparece otro usuario y le preguntan: Y tú, ¿qué móvil tienes? Pues yo, una Blackberry, -responde todo ufano- Así que los portadores del Samsung y del iPhone, se miran sorprendidos. Se sienten como si les hubiera caído del cielo un australopithecus afarensis tecnológico. Y es que no. Blackberry no volverá a ser lo que fue. Ha perdido protagonismo entre otros motivos porque sus aparatos fallan como una escopeta de feria. Y eso si se repite con frecuencia hace que los que siguen usando tus teléfonos se cansen, por mucho que saques nuevos modelos con diferente sistema operativo.

¡Ay el sistema operativo! Esa es otra de las novedades de las nuevas Z10 y Q10. Se llama, muy original, Blackberry 10. Y dicen los de la compañía canadiense que se han pasado dos años currando en un nuevo sistema operativo. ¡Es que lo hemos desarrollado desde cero! ¿Y? ¿Eso es todo lo que puedes aportar? Parece como si fueran niños pequeños. Si el sistema es bueno, no tiene fallos, es estable, es intuitivo y sencillo, etc., entonces los nuevos terminales podrían subir un poco de ese 2% de cuota de mercado que posee. Pero con los antecedentes que la compañía tiene, pues no parece que por mucho nuevo sistema operativo que introduzcan vayan a empezar a subir como la espuma. Dice el director general de BB en España que “los desarrolladorres se han dado cuenta del poder del nuevo sistema operativo”. Ya, pero lo que importa es que vendas producto, y aunque tengas una legión de desarrolladores detrás, si la gente no compra tus aparatitos, te quedas en nada. Y ese es el problema: que al personal ya no le gusta Blackberry porque otros le han superado en absolutamente todo y ahora no vas a recuperar la distancia que te separa de todos los demás.

Otro de los argumentos de esta repentina resurrección va a ser su mercado de apps. Los tipos de BB dicen que tienen una nueva tienda, mejorada y de calidad. Vamos a ver. Hay que saber leer a los directivos. Cuando afirman cosas semejantes lo que quieren decir en realidad es que han pasado de ser la “chino-tienda” a convertirse en el Día de proximidad. “Hombre, -aseguran-, es que ahora tenemos un catálogo de calidad de 70.000 aplicaciones” .Y es que en estos momentos los de BB sólo quieren calidad. Vamos a ver, pajarito, ¿calidad en 70.000 aplicaciones? Puff, no sé yo que hacen los usuarios del resto de smartphones que no van corriendo a reservar su nueva Z10. Si tienes 70.000 apps en tu tienda, quiere decir que algo de morralla has incorporado. Vamos, que seguro que tienes una aplicación tipo gato parlanchín o similar y, ¿sabes por qué? Pues porque la morralla le gusta al personal, aunque luego desinstale la app. Por cierto, a aquellos que tengáis una suscripción a Spotify, olvidaos de disfrutarla en las nuevas Blackberry. Entre la gran cantidad de apps de categoría, no se encuentra. Instagram, tampoco.

Los de BB siempre han ido presumiendo de ir a un nicho de mercado superprofesional. A ellos lo que les molaba era el directivo encorbatado y la ejecutiva agresiva. Era su mercado selecto. Claro, que luego lo que pedían las adolescentes y los chavalitos de regalo de cumpleaños era una Blackberry, mientras sus padres se compraban un iPhone, un Samsung o incluso un Windows Phone. Por eso, además han metido en la tienda un nutrido grupo de juegos: porque las Blackberry son muy profesionales

Por último vamos al apartado del diseño. ¿Qué aportan los nuevos terminales? Pues no mucho, la verdad. Son una copia calcada de otros ya existentes en el mercado, así que por ese lado tampoco le auguro mucho futuro a la Blackberry. Hombre ya que sacas un nuevo producto y, te has estado currando un nuevo sistema operativo durante dos años, bien podrías haber diseñado algo diferente a lo que hay ahora. Claro, los pocos adeptos que quedan a estos terminales dirán que uno de los modelos presentados, el Q10, tiene teclado. Ya, y las PDAs de HP de hace siete años también lo tenían y ahora no existen.

Con todo esto, si tu operadora (Vodafone será la primera en ofrecer el nuevo modelo) te hace una oferta, ¿debes cogerla? Claramente no. Ya tenemos bastante con un moribundo como Nokia al que quieren sacar del hoyo como para tener otro ahora. Y eso que la apuesta de la finlandesa sí puede ser algo más novedosa y aunque va de la mano de otro moribundo, poseen algo que RIM, perdón Blackberry, no tiene tanto: una gran cantidad de pasta.

Así que como Blackberry lleva tiempo muerta, pero hoy la han pretendido resucitar, nada mejor que dedicarle este tema de Brandi Carlile titulado “Dying day”. Carlile es una compositora influenciada por el country y el folk-rock norteamericano y cuyo principal éxito fue el tema “The story” en el que destaca la gravedad de la voz.

Aparte de emprendedor, pones la cama

Fuente de la imagen: www.cartagena.es
Fuente de la imagen: http://www.cartagena.es

La semana pasada, hablando con una señora de esas que se te pegan cuando estás en la cola del puesto del mercado y que, lo que en realidad desea es colarse y entablar trifulca con otra “Mari” que también pretende saltarse su turno para pedir el “3cuarto y mitá de chope” , me llamó la atención su comentario: “Hijo, el problema del paro se soluciona con emprendedores. Estoy harta de oírlo en la tele. Lo que pasa es que la gente no quiere trabajar”. A sabiendas de que si yo le daba carrete me iba a empezar a soltar un peplo carente de interés y viendo que sus intenciones eran las de ser atendida antes que nadie, sólo asentí con la cabeza e hice como si no le prestase atención.

No obstante me hizo pensar. La mujer no tenía pinta de conectarse a Internet ni de saber nada de nuevas tecnologías. Sin embargo, por la conversación que a continuación tuvo con otra señora, que también esperaba en la cola, me encontraba, sin duda,ante una ávida televidente. Por tanto, el comentario que a mí me hizo sólo indica una cosa: la mentira del emprendedor también ha calado en la sociedad.

No sólo eso, sino que además todo lo relacionado con el emprendedor en esta época, ha de estar ligado casi de forma obligada a las nuevas tecnologías. No hay nada más incierto. Sin ir más lejos, el charcutero del mercado fue, hace tiempo, un emprendedor y ahí le ven repartiendo “chope y mortadela de aceitunas” a las impertinentes señoras que se quieren saltar el turno en la cola. Así que, emprender lo puede hacer cualquiera y no necesariamente en el mundo de las nuevas tecnologías.

Pero nos han vendido la moto y resulta extraño que a muy pocos de los 6.000.000 de parados se les haya pasado por la cabeza montarse su negocio. ¡Como si fuera sencillo! Tengo colegas emprendedores y yo mismo junto con otros amigos montamos BYTE TI hace ya 13 años… y el camino no ha sido sencillo. Esto es algo que no explican pero al político de turno se le llena la boca con eso de “favorecer al emprendedor”. En realidad cuando oigan a alguien del Gobierno decir que lo que necesita España son más emprendedores quieren decir otra cosa:

–          ¿Usted a qué se dedica?

–          No, yo estoy en paro y ando buscando trabajo pero no lo encuentro. Es que el panorama está fatal.

–          No hombre, no está tan mal. Lo que tiene que hacer usted es convertirse en emprendedor. Y esto lo tiene que hacer porque nosotros somos incapaces de conseguir que usted encuentre trabajo. Así que como el Gobierno no va a hacer nada porque usted lo descubra, es mejor que se lo fabrique.

Efectivamente, si pensamos que el político va a solucionar el problema del paro vamos dados, así que por ese lado, es verdad que es mejor ser emprendedor. Y aquí la cosa cambia: el Gobierno ha puesto en marcha grandes iniciativas. Te ayuda que montar una empresa sin tener que esperar meses de burocracia. Te vas a una oficina de la seguridad social, inscribes el nombre de tu empresa, firmas unos papeles y santas pascuas: ya eres todo un emprendedor. Es una bicoca: has pasado de engrosar la lista del paro a ser un empresario en toda regla de un día para otro. Y además el sistema te ayuda: te da una pasta gansa en forma de créditos a interés prácticamente cero, para que puedas empezar a generar negocio y empleo desde el minuto uno. Eso, aparte de poder cobrar tu prestación del paro, de forma íntegra y al instante para poder defenderte en esos primeros años en los que el trabajo y los gastos se te van a acumular. Además, cuando transcurran los primeros tres meses lo vas a flipar: ¿Qué alguien no te ha pagado por tus servicios? No te preocupes, Hacienda es súper-enrollada y no le tendrás que pagar el IVA hasta que tu cliente te haya pagado. Sí, Rajoy ha sido un tipo que ha mirado por el emprendedor y lo primero que hizo nada más llegar al Gobierno es sacar una Ley específica para potenciar el autoempleo… ¡Ah, coño! ¡Qué no, que todavía no ha hecho nada! Claro, en campaña electoral queda muy bien esto, pero por ejemplo, ¿cómo va a renunciar a cobrar unos ingresos como los del IVA, aunque el contribuyente no lo haya recibido? Y eso sin contar con que el emprendedor no trabaje para alguna Administración Pública, porque en ese caso además, tendrá que poner la cama, porque la Administración NO PAGA. Para ella no hay prisa, pero para que tú pagues tus impuestos a tiempo tienes que ir más rápido que un A380.

Luego, lo juntamos con el rollo de la generación mejor preparada. Esto es otra falacia más… Están mejor preparados aquellos que lo están, pero el resto sigue siendo rata de oficina de desempleo. ¿Cuántos chavales dejaron los estudios porque ganaban mucho más poniendo ladrillos? Esto ya es harina de otro costal pues aquí entraría nuestro sistema educativo (malo) y los sueldos (ínfimos) que pagan a alguien que se lo ha currado durante su etapa educativa.

En fin que ahora lo que tira es el emprendedor tecnológico. Y a ¿qué se dedica? Sobre todo les mola el rollo de las apps para dispositivos móviles. Pues mira chaval, como te dediques a esto, aparte de los impedimentos que vas a tener y que he mencionado te vas a encontrar con lo cutre que es la sociedad en la que vives. Si lo que pretendes es hacer una aplicación por la que la gente pague, vas apañado. Porque esto es un país de chorizos, y lo de los políticos es a gran escala, pero cada uno en su parcela choricea del mismo modo. Entérate: vives en un país en el que la gente se gasta 600 euracos en un iPhone o en un Galaxy S3 pero no pidas que se gasten 90 céntimos en una aplicación. Todo tiene que ser gratis y por la cara. Es más, como no quieren pagar por la aplicación muchos de ellos hackean el smartphone para no tener que pagar los 90 céntimos: eso en castellano tiene un nombre y se llama ROBAR. Así que olvídate, todos en este país llevan un pequeño Bárcenas en su interior.

No nos tiene que extrañar entonces que los emprendedores y los que realmente están preparados emigren del país. A fin de cuentas, fuera les van a valorar por su trabajo, van a apostar por su talento y por su idea, van a montar una empresa en un telediario y la sociedad les va a pagar por los productos, soluciones y servicios que desarrollen.

La nota musical la pone hoy un grupo español. Como este post ha empezado con una señora que ve mucho la televisión y yo siempre preferí la radio, me he decantado por este “On the Radio” de The Right Ons. Muy propios para tiempos como los actuales en los que triunfan grupos como The Black Keys  con su mezcla de Garage-Rock o Blues-Rock. The Rigth Ons suenan muy bien, hacen un rock de toda la vida, de esos que te retrotraen a tiempos pasados y que son muy conocidos en el panorama “indie” nacional e internacional. A disfrutarlos, emprendedores.

Los del Congreso ya no quieren iPads

No deja de sorprenderme cómo los políticos viven en la nube. Resulta que todo el sector TIC lleva años hablando del cloud computing y la verdadera nube se encuentra en la Carrera de San Jerónimo de Madrid. Esa casta de políticos que sólo se une para criticar a un juez que les habla de la “decadencia de la clase política” hacen todo por el bien del ciudadano de a pie, del currito y del parado. Y para hacer su tarea necesitan la última tecnología.

Por ese motivo se pusieron de acuerdo en la anterior legislatura para gozar de las bondades de un iPad y de un iPhone. Se ve que los pobres iban con un Alcatel One Touch de principios de siglo y con un portátil con un procesador Centrino. Así que el anterior presidente del Congreso, el señor José Bono, debió convocar a los portavoces para comentarles: “Loj diputadoj no pueden andar con baratijas semejantes para hacer sus labores. Pónganse de acuerdo sobre el modelo de teléfono y de portátil que quieren”.

La cosa es de chiste. Para solucionar problemas de los ciudadanos, la prisa no existe. Para ver el modelo de Smartphone que necesitan, el tiempo pasa raudo y veloz. “Queremos un iPhone” debió decir Llamazares. “Y yo no quiero un portátil -debió añadir la moderna Rosa Díez- para ser guay necesito un iPad” Y Soraya, toda una artista del “copy-paste”, afirmó: “Nada, nada, me meto en la web de Apple me copio las características y las metemos en el pliego de condiciones que debe haber en el próximo concurso del servicio telecomunicaciones del Congreso”. Y así se lo guisaron. De tal forma que no podía entrar en ese concurso ni un móvil Samsung, ni un HTC, ni un Nokia. ¡Sólo valía el iPhone y así lo redactaron en las condiciones: “un smartphone con la tecnología más moderna, tipo iPhone o similar!”. Lo mismo ocurría con el iPad.

Pasadas las elecciones cada diputado recibió su iPhone y su iPad. Lo cierto es que no les veo yo a muchos de ellos incrementando la productividad gracias a sus dispositivos. Más bien me inclino a pensar a que Soraya PP le envía vídeos por Whatsapp a la otra Soraya y que Duran i Lleida se aprovecha de la WiFi del Congreso en su habitación de luxe del Hotel Palace para hablar gracias al Viber.

Pero nuestros políticos siempre están a la última y andan pensando en rizar el rizo. Así que ahora nos hemos enterado de que en menos de un año, treinta de sus señorías han perdido o les han robado su iPhone/iPad. Imaginaos la escena, en la que aparecen dos diputados:

– “Oye es que ando todo preocupado porque he perdido el iPad”, dice el primero

– “No te preocupes, vas a Jesús Posada (el presidente del Congreso), se lo cuentas y él te da otro por la cara. A mi me ocurrió hace un par de semanas. Pero si se pone burro, en vez de decirle que lo has perdido, te vas a comisaria, dices que te lo han robado, pones la denuncia y santas pascuas”.

Y es que claro, perder el iPad es como extraviar el DNI. Yo de hecho, que tengo muy mala cabeza, pierdo un iPad cada quince días. Como es algo muy pequeño, no se dónde lo pongo y luego me cuesta encontrarlo. Me cuesta tanto que de hecho no lo encuentro. Claro, que yo no tengo la facilidad del político para conseguir iPads por la gorra y me lo tengo que costear de mi propio bolsillo.

Lo que entiendo más es lo del iPhone. De hecho ya comprendo porque Apple ha sacado el nuevo teléfono más largo. Lo ha hecho pensando en esos despistados, como nuestras señorías, que van por la vida extraviando smartphones. Y es que claro, uno va en el metro o en el autobús y una de las cosas más normales es que en un despiste te manguen el teléfono. ¡Ay calla no, que ellos van en coche oficial! Va a ser que se lo roban esos que se empeñan en lavarte el parabrisas en los semáforos.

En fin, que por mucho que quieran disfrazarlo, la realidad es que un 10% de sus señorías no tienen el iPhone o el iPad que les regalaron hace menos de un año y nosotros nos tenemos que creer que se lo han robado o lo han perdido. A lo mejor es que ahora prefieren un ultrabook o un Samsung Galaxy SIII y es un modo de hacer presión para que les quiten ese terminal anticuado en el que se ha convertido el iPhone 4.

La realidad es que nuestros políticos hace mucho tiempo que deberían haberse bajado de su particular Cloud Computing, porque cuando lleguen a la tierra se van a encontrar con una auténtica revolución.

En estos momentos me acabo de enterar de una iniciativa aparecida en la Web, para que los políticos del Congreso no vuelvan a perder su iPad.  El título no tiene desperdicio: Apadrina un Congresista torpe