Darle a un gato bebida isotónica Hacendado

Feo de los hermanos Calatrava.
Feo de los hermanos Calatrava.

En este post hablaré de aquello que busca la gente a través de Google y que gracias a esas búsquedas, alguien ha llegado, supongo que por casualidad, a TICreverente. En el post anterior mencionaba que una gran mayoría de las búsquedas tenían que ver con el uso de whatsapp y por este motivo le dedique un único post. En este analizaré las principales búsquedas genéricas o al menos las que son más surrealistas. Al igual que en el último post, las búsquedas se encuentra tal cual se escribieron. No tienen ningún tipo de edición para mantener el sentido de la búsqueda. Al igual que en el post pasado, la que me ha parecido la mejor, lleva el título del post. Estas son las principales:

1.- Que hacer si tu jefe no te pega. Sí, habéis leído bien. En la frase hay escrito un NO, con lo que existe alguien que no disfruta en su trabajo si el jefe no le pega. Quien quiera que escribiera esto tiene un serio problema. Puestos a imaginar e intentando llevar esta frase al terreno positivo, sólo se me ocurre una. Esta persona, tenía o tiene una relación con su jefe/a en la que predominaba el rollo “sadomaso” y o bien el tema cuero y fusta está languideciendo o bien al tipo le han sustituido por un nuevo superior más preocupado por las cifras de la empresa que por el látigo.

2.- Qué significa la sigla F.E.O.: Nada, majo. No significa absolutamente nada. Que el hermano de los Calatrava sea un Adonis griego en comparación tuya, no quiere decir que se hayan creado unas siglas o una asociación para que tú te sientas más aliviado. Yo te voy a ayudar: Feo significa horroroso, troll, uva pasa, amorfo, contrahecho,repelente,… en fin cualquier cosa menos un conjunto de siglas.

3.- cuando uno va a un supermercado uno observa el precio o la etiqueta? Esta búsqueda me tiene loco. Es como preguntar: Cuándo uno mira su smartphone, ¿qué observa? ¿el altavoz o la pantalla? O mejor aún: si uno va al cine, ¿qué mira? ¿los números de las butacas o la película? Por más que intento ponerme en el pellejo del que escribió la búsqueda no logro descifrar que pretendía encontrar…

4.- que reloj tiene carlos floriano? ¿De verdad a alguien le interesa el peluco que lleve este señor? Hombre, yo no lo sé y tampoco me importa, pero supongo que tratándose de un político de un partido en el que el presupuesto destinado a sobres supera al de folios estoy convencido de que un Swatch de plástico no lleva.

5.- darle a un gato bebida isotonica hacendado. Vamos a ver. Lo primero que llama la atención de esta búsqueda no es que alguien le quiera dar una bebida isotónica a un gato. No, eso es lo de menos. Lo importante de la búsqueda es que la bebida isotónica tiene que ser Hacendado. No vale Aquarius, ni Gatorade, ni siquiera la marca blanca del Día. Sólo puedo sacar una conclusión: ríete tú de las prácticas monopolísticas de Google. Mercadona le va a superar con creces, sobre todo cuando empiece a comercializar bebidas isotónicas para felinos.

6.- vecinas q les gusta exhibirse al cambiarse. Si es que como diría mi abuela, “vivimos en un mundo de degenerados en lugar de en uno de orden”. ¿A tu vecina le gusta exhibirse al cambiarse? ¿No será más bien que tú eres un poco voyeur? Piénsalo mejor de esta otra forma: Nadie te obliga a mirar a través de tu ventana para ver lo que hace tu vecina. Dicho de otra manera: si no fueras tan maruja o tan cotilla no sabrías que se contornea para ponerse la falda.

7.- como ser un poligonero. He de reconocer que este tipo me ha llegado al alma: el “pijolas “del barrio de Salamanca o de la “urba” de la Moraleja no puede soportar más llevar náuticos ni polos con la banderita de España. Prefiere las camisetas de los Ramones y la chupa de cuero. Lo suyo es el polígono de toda la vida. Donde esté el polígono Polvoranca o el Charco de los Peces que se quite la calle de la Forsita o Lagasca. Sus padres siempre le han presentado a chicas que se llaman Alejandra, Daniela, Valeria o Carlota … él siempre fue más de la Vane, la Jessi, la Jenni, o la Vero.

8.- personas malas regalando pelotas a los niños. Esta no cuadra. Si una persona es mala no va regalando pelotas a los niños. Hace muchos años, las madres solían decir que no aceptáramos ningún chicle, chuche, caramelo o similar de alguien que no conociéramos bien, porque seguro que “habían metido droga”. Ahora el narco es más moderno y ya que quiere enganchar a lo menores en el consumo, lo hace a lo grande: en pelotas de futbol llenas de sustancias psicotrópicas.

9.- gente que le gusta exhibirse en Facebook. Alguien que ha buscado esto es porque se ha sorprendido del exhibicionismo de la gente. Pues no te sorprendas. Si estás en Facebook es para exhibirte. Para eso, darle al cotilleo más puro y duro y colgar fotos, muchas muchas fotos. Cuantas más fotos cuelgues, mejor… pero eso no es exhibicionismo, ¿o sí?

10.- Finalmente aunque no es la más graciosa, si es la que mejor representa el carácter español. Tengo varias entradas con búsquedas de este estilo ¿Qué regalan en el Mobile World Congress? Y es que, a las ferias se va a lo que se va: a que te regalen bolsas, folletos, bolígrafos o cajas con caramelos Smint, aunque para ello tengas que perder un día entero. ¡Total, es gratis!

Hace dos semanas falleció Lou Reed. Un tipo al que he podido ver en tres ocasiones: la primera de ellas en un espectáculo bochornoso, la segunda en un aceptable concierto y la tercera en un brutal episodio del Rock and Roll. El tema para acompañar el post: Dirty Boulevard, incluído en uno de los mejores álbumes de este icono del rock: New York.

Anuncios

Kiero chatear con chica por er guasa

Logotipo de WhatsApp
Logotipo de WhatsApp

Hace un año que este blog comenzó a andar. Las pretensiones no eran otras que pasar un buen rato comentando satírica y sarcásticamente cosas que suceden en el mundo de las TICs. Como el objetivo era modesto, me he entretenido, pero desde que TICreverente empezó a aparecer en las búsquedas de Google una cosa me ha sorprendido y es bajo qué frases llega el personal a este blog. Quitando las búsquedas más comunes, las geniales, las que realmente señalan el estado del personal en estos días, son aquellas que sólo han sido tecleadas en Google una o dos veces y a raíz de esa búsqueda han llegado a TICreverente.

Este post va a estar dividido en dos partes. La semana que viene daré un listado de búsquedas más generalistas pero esta ofreceré aquellas relacionadas con esa aplicación que la gran mayoría utilizamos: Whatsapp es con creces el palabro que está más presente en todas las pesquisas que llegan a este blog. Entre lo más buscado se encuentra el tema del doble check que es algo que debe intrigar a muchos internautas, pero también lo es el tema de los emoticonos o cómo espiar el whatsapp de los demás. Entre las búsquedas relacionadas con esta aplicación ahí van las mejores, escritas tal cual se produjeron, sin ningún tipo de edición. En el título de este post encontrarás la que me pareció mejor:

En whatsapp te llega un audio de un niño cantando. ¿Qué pretende el que hace esta búsqueda? Un niño cantando. No encuentro cuál es el problema o la gracia. ¿Qué se supone?, que si aparece un mocoso entonando la canción de Doraemon, ¿tu smartphone va a a sufrir todo tipo de calamidades? Venga vale. Si lo que canta el enano es “El Pollito Pío” quizás te podrías preocupar porque en ese caso lo mismo te encuentras ante psicofonías provenientes de no se sabe muy bien qué mundo aterrador. A lo mejor tus dudas se despejarían sin en vez de preguntar al oráculo Google, lo hicieras a la persona que te mandó el audio. No sé, es una idea.

Frase para el wasap de cachondeo para que la lea un idiota. ¡El idiota eres tú! Hay que ser imbécil para buscar esto en Google. En este caso el idiota emisor del mensaje del whatsapp es un idiota mayor que el posible receptor. Tan sólo me queda una duda. ¿En Google se encuentran frases para idiotas? La respuesta, obviamente es sí. En este link la prueba.

Kiero chatear con chica por er guasa. Esta búsqueda demuestra dos cosas. La primera, las reformas educativas no funcionan en este país. La segunda, en Google hay mucho idiota como puede verse por la búsqueda anterior. Pues chico, si quieres chatear con una churri por “er guasa” lo único que tienes que hacer es pedirle el número de teléfono. Claro, que a lo mejor no te atreves a pedírselo ni siquiera a través del Facebook. En ese caso lo tienes chungo, porque “er guasa” sólo funciona si tienes el número. Así que ármate de valor, pídeselo y ya podrás chatear con ella. Lo que ocurra después es cosa tuya.

Punkis con wasap. Esta por curiosidad la he buscado. La verdad que no he conseguido imaginar lo que el internauta pretendía buscar, pues Google me remite a cosas como “cuero para perros”, “la canción etílica de Lori Meyers” o “trastorno límite de la personalidad”. No logro imaginar cuál es la curiosa relación entre un punk y la famosa app. Lo extraño sería verle en un concierto de One Direction rodeado de quiceañeras en un éxtasis mayor que Santa Teresa, no dándole al whatsapp.

Se puede leer los mensajes del guasa de un telefono que no sea el tuyo. Pues claro que sí. Es muy fácil, le pides al dueño del teléfono que te deje ver los mensajes y si accede, los podrás ver incluso en HD y sin necesidad de llevar lupos si el smartphone tiene una pantalla de más de cinco pulgadas. Claro, lo que intuyo yo que buscaba este internauta es poder espiar el whatsapp de otra persona sin que esta se entere. El perfil está claro, es un hombre/mujer preocupad@ por conocer la doble vida de su pareja. Así que la respuesta es no: no puedes y además no deberías.

Fotos de ejecutivos guapos para whatsapp. Lo curioso de esta búsqueda es que está bien redactada. Fuera de eso, ¿qué pretendes? ¿poner en tu estado una foto de un ejecutivo encorbatado? ¿No te pone más un bombero o un fontanero? Mira que seguro que detrás de la corbata no hay mucha tela que cortar. No, no pongas fotos de ejecutivos en tu estado. ¿Y a quién ibas a poner? ¿A Florentino? ¿A José Manuel Entrecanales? Tus amistades no te van a hacer mucho caso si lo haces. Los ejecutivos no llaman la atención, no se llevan. Están muy vistos por muy buenorros que estén.

Mensaje con imagen de dios para el guasa. El que ha hecho esta búsqueda quiere ir más allá. No se conforma ni con un ejecutivo ni con la secretaria minifaldera. Y debería tener cuidado, porque si realmente encuentra la imagen de Dios iba a haber resuelto uno de los grandes enigmas de la Humanidad, aparte de dar un susto de muerte a la persona a la que mandase la imagen. Se iba a convertir en el “trospid topic” del momento. Lo veo.

Felicitar san jose por whatsapp. Vamos a ver. ¿Quieres felicitar a Pepe o a tu padre a través de whatsapp? Hombre, digo yo que si tienes confianza con él lo mejor sería que le llamases, ¿no crees? Y si no la tienes pues que te parece un “felicidades en el día de tu santo” o algo similar. ¿Por qué le preguntas a Google como felicitar San José? Tremendo. Pero ¡ay amigos! la realidad siempre supera a la ficción y sí, hay páginas para felicitar San José por whatsapp. Algunas recomiendan frases como esta: “Mi gran amigo, mi gran mentor, y, en ocasiones, mi redentor. Qué iba yo a hacer sin ti, Padre, qué iba yo a hacer sin ti. ¡Feliz Día del Padre!”

Cómo será el guasa del móvil. Viendo esta búsqueda me estoy imaginando a una persona ansiosa por ver qué demonios es eso del “guasa” del que habla todo el mundo y no son ni mi madre ni mi suegra. No te preoupes. No vas a descubrir nada del otro jueves. Eso sí, ya te advierto. Los primeros días te puedes quedar sin amistades ya que no pararás de mandar mensajes chorras, lo que hará que seas tachado de pesado.

Frases guasas para decirle a un hombre. La pongo en este apartado dedicado al whatsapp aunque a lo mejor la búsqueda se refería a frases guarras en vez de guasas. Pues chica, ten un poco de imaginación. Tanto si es en un caso como en el otro, Google no te va a dar la solución ni a tus problemas de humor ni a los sexuales. Tus amigas te aconsejarían mejor que Google. Eso seguro.

La lista es interminable, pero este post se acaba ya con la música de The Sounds, un grupo sueco con reminiscencias punk, new wave y sonidos pop ochenteros, generador de estribillos facilones que acaparó la atención del público a principios del siglo XXI con temas como “Living in America” , “Song with a mission” o este “Painted by numbers”.

I+D para una hamburguesa “low fat”

Haburguesa sin grasa frita en abundante mantequilla.
Hamburguesa sin grasa frita en abundante mantequilla.

Vivimos en un país en el que la I+D+i no ha sido nunca algo importante para el Gobierno de turno. Se trata de un concepto que el político de turno cree que es algo parecido a las meigas gallegas que haberlas haylas pero nadie sabe dónde están.  A todos ellos se les llena la boca al hablar de innovación y desarrollo pero dudo de que alguno se haya planteado seriamente en qué consiste.  Sólo es necesario fijarse en la reducción presupuestaria que de forma constante tiene la I+D+i. La clave hay que buscarla en dos factores: la I+D+i no genera ningún beneficio a corto plazo, lo que se traduce en que la generación de votos será prácticamente nula y además, al no haber comisiones de por medio, implica que apostar por la ciencia no reportará tampoco réditos económicos inmediatos.

El recorte lo impregna todo y la culpa de esta constante reducción en la I+D+i es debida a la lamentable situación económica que vive España, fruto de esos excesos del pasado en esa época en la que “vivíamos por encima de nuestras posibilidades”. Y nos llevamos las manos a la cabeza porque se fugan nuestros mejores cerebros (en verdad a nadie le importa esta desbandada, por mucho que se muestren seriamente preocupados). La realidad es que mientras nosotros exportamos talento, en los países de la Europa del Norte o en Asia, o en Norteámerica están deseando atraer a cuantos más mejor. Pero no, no es una cosa de la crisis: antaño a nosotros nos gustaba importar obreros para la construcción mientras multitud de ingenieros y científicos españoles partían de su país porque nunca se interesó por potenciar la innovación.

Claro que con esto del mantra de la investigación también se desarrollan cosas curiosas. Algunas como una de las noticias más sorprendentes del verano pasado y que no es otra que la hamburguesa de laboratorio. Siempre me ha sorprendido cómo a alguien se le pueden ocurrir determinadas ideas. Está claro en algunos casos: aparece una nueva enfermedad o un nuevo tipo de virus y evidentemente, empezará un grupo de científicos a investigar su cura o su aislamiento. Lo mismo puede ocurrir con un medio de transporte: los ingenieros se estrujan los sesos para mejorar los existentes. Con el mundo de la tecnologías de la información, tres cuartos de lo mismo: desarrollamos nuevas aplicaciones, novedosas máquinas, etc.

Pero algunas cosas son singulares. No superan a los nombres de las operaciones policiales, que muchas veces parecen inventados por una mente esquizofrénica (Malaya, Campeón, Scottie, Nécora…) pero con mucha frecuencia aparecen noticias de descubrimientos e investigaciones más que peculiares. Uno de ellos el de la hamburguesa de laboratorio.

Básicamente sucedió lo siguiente: un científico holandés se le ocurre la brillante idea y se la plantea a otros colegas: ¿Y si nos ponemos a cultivar una hamburguesa en el laboratorio a partir de células madres? No se sabe a ciencia cierta si el individuo era un cliente frecuente de todo tipo de hamburgueserías pero el caso es que sus colegas no vieron mal la idea y se pusieron a investigar en el tema. A fin de cuentas, debieron pensar, si nos sale bien nos saldrá una hamburguesa sin un ápice de grasa y dejaremos de depender de la vaca para extraer carne. Por supuesto los tipos pusieron especial énfasis en que la carne fuera puro magro, nada de grasas que luego a los clientes les puede subir el colesterol y las transaminasas.

Cinco años después y tras haberse pulido casi 250.000 euros (menos de los que cuesta una segunda residencia en la costa levantina) los investigadores holandeses ya podían presentar al mundo su investigación estrella. Había nacido la hamburguesa del laboratorio. También, a esa primera hamburguesa le podían haber puesto un nombre. ¿No se lo pusieron a la oveja Dolly? Pues ya puestos la podían haber llamado de alguna forma. Si no se les ocurría ninguno deberían haber contactado con la policía española o con los de Google, que también son muy originales a la hora de nombrar a sus diferentes versiones de sistemas Android.

Según los científicos el desarrollo de este trozo de carne picada supondrá un hito, ya que no crecerán más las ganaderías y por tanto, se necesitará menos pasto para los animales. Todo esto se traduce en una reducción de los gases de efecto invernadero y además el gasto energético también disminuirá. En lo que se refiere al alimento en sí, todos son ventajas: conserva el sabor y sobre todo no tiene una pizca de grasa.

Y es aquí donde viene el problema. Venga, vale. Aceptamos que se trata de un invento genial. Les creemos cuando hablan de economía sostenible y evidentemente, como se aprecia en las imágenes, no parece tener nada de grasa. Entonces, si es así… ¿por qué demonios cocinas la hamburguesa con bien de aceite y mantequilla? ¿Os habéis pasado cinco años de vuestra vida intentando crear una hamburguesa sin grasa y la freís en mantequilla? (Aquí puedes ver el vídeo)

Mucho investigador, pero desde luego no sois especialistas en dietética. ¡Por favor! si querías quedar bien, teníais que haber utilizado aceite… pero aceite de oliva, porque hay también metísteis la pata y pusisteis aceite de girasol. Así que la mezcla es explosiva: cocino una hamburguesa y la frío en una mezcla de aceite de girasol y mantequilla. Lo peor de todo es que semejante engendro fue realizado por un conocido chef de nombre Richard McGeown. Claro, el tipo es inglés y poco se puede esperar de alguien que ha nacido en el país que peor se come de mundo.

La música  corre a cargo de Pixies, un grupo de Boston, considerado una de las bandas más influyentes en el mundo del rock alternativo de finales de los 80 y principios de los 90 en bandas como Nirvana, precursora de lo que se dió a conocer como el movimiento Grunge. Actualmente, el cuarteto se encuentra de gira, que llegará a España a principios de noviembre.

Hipocondria made in Google

Fuente de la imagen: sanamente.com
Fuente de la imagen: sanamente.com

El principal avance que ha traído Internet ha sido el de la información.  Platón estaría encantado de la vida, puesto que la Red de redes nos ha traído el acceso a una fuente inagotable de conocimiento de la que hasta hace poco tiempo carecíamos. La frase “sólo sé que no sé nada” empieza a carecer de sentido. Bueno, vale, de acuerdo, es verdad, que hay que saber distinguir y mucha de la documentación es pura morralla pero en general tenemos más y mejor información.

Así que ahora todos podemos ser auténticos eruditos de cualquier tipo de materia.  La Wikipedia nos resuelve cualquier duda y si no, siempre está el twitter para satisfacer nuestra curiosidad.  Pero la curiosidad mató al gato y en este caso que os voy a contar el dicho se convierte en purita realidad.

¿Cuándo preguntas al oráculo Google?  Pues normalmente cuando quieres ayuda: ya sea para cambiar la junta de culata del coche,  conocer cómo descargarte aplicaciones, películas o música por la cara, saber qué ha sido del niño pelota gafotas y acusica de tu clase o encontrar la noticia del día.  Sí, Google lo sabe todo, pero por encima de todas las cosas controla mogollón de medicina. Gracias a ello el hipocondríaco ha encontrado el paraíso.  Que te duele la garganta… Pues fijo que te encuentras ante un cáncer de faringe en grado super-avanzado.  Vamos que la vas a palmar en breve.

Sí amigos, el hipocondríaco es ese personaje que parece estar siempre dispuesto a ponerse el pijama de madera aunque lo único que tenga sea un simple grano en la barbilla. Y parece que existe mucho hipocondríaco a tenor de lo que dice este artículo de El País. Sobre todo aparece cuando salimos del médico. Uno de cada dos pacientes consulta en Internet nada más abandonar la consulta. Es de suponer que una buena parte de los que no consultan, no lo hacen porque sólo han ido a pedir recetas o por cosas menores, así que si descontamos a estos, el porcentaje indica que, o bien no nos fiamos de lo que nos dice el señor doctor o bien somos hipocondríacos en potencia prácticamente todos. Y claro si nos ponemos a buscar  en Google nos aparecen respuestas como los que siguen:

“Problemas con la muela del juicio”: Nos vamos a Google y encontramos lo siguiente: “Al quedar atrapadas las muelas, es factible que a su alrededor se formen quistes que destruyan el hueso ubicado en su entorno. En ciertas circunstancias, en el interior de estos quistes se desarrollan tumores odontogénicos, como el ameloblastoma, sumamente agresivo que puede alcanzar considerables dimensiones” (fuente: globedia.com). Vamos que si el dentista te ha dicho que no tienes nada y que lo único que tiene que hacer es extraer el susodicho molar a ti, como te dé por consultar, lo que te va a suceder es que la siguiente visita la vas a hacer al oncólogo porque el inepto de tu odontólogo no sabe distinguir un cáncer, que es lo que en realidad tienes, de una miserable caries.

“Dolor persistente de tripa”. El buen hipocondríaco sabe que eso es un cáncer de páncreas en toda regla. Veamos con qué nos sorprende el doctor Google. La  primera opción que nos da ya es todo un aliciente. No, no es un cáncer de páncreas. ¡Es peor! Las causas son (fuente Medlineplus): “Apendicitis,  Aneurisma aórtico abdominal, Oclusión o bloqueo intestinal, Cáncer del estómago, el colon y otros órganos, Colecistitis (inflamación de la vesícula) con o sin cálculos, Disminución del riego sanguíneo a los intestinos (isquemia intestinal), Diverticulitis, Acidez gástrica, indigestión o reflujo gastroesofágico, Enfermedad intestinal inflamatoria (enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa), Cálculos renales, Pancreatitis (inflamación o infección del páncreas),Úlceras.” A ver. Si el médico te ha dicho que dejes de comer tanta fabada Litoral porque te está causando un problema de gases, ¿por qué te empeñas en tener alguna de estas cosas raras?

Me duelen las sienes: Pues nada, aquí en vez de pensar que en realidad tienes un dolor que se pasa con ibuprofenos lo mejor es creer que estás enfermo de “Trastornos de la refracción ocular, Cefalea tensional, Migraña, Dolor de cabeza en racimo, Sinusitis, Arteritis temporal, Hemorragia subaracnoidea, Meningitis, Encefalitis, Hipertensión, Neuropatía óptica anterior isquémica o Síndrome de Rollet (fuente: nodiagnosticado.es).

Y finalmente vamos a buscar una muy típica: El dolor de espalda. Aquí al hipocondríaco no se le ocurre pensar que ese machaque diario en el gimnasio es el causante de sus males. No, el problema lo tiene una célula mutante que le ha originado algo muy, muy malo y la va a palmar en breve. Busca en Google y se encuentra con que en vez de una distensión muscular, lo que en realidad le sucede es que tiene “Escoliosis, Espondilolistesis, Artritis, Estenosis lumbar, Embarazo, Piedras en los riñones, Infecciones, Endometriosis o Fibromialgia (fuente NIH). Instintivamente el hipocondríaco elimina el embarazo, las piedras en los riñones o la artritis. ¿Cuál es la más chunga de todas?, piensa. Le parece que la fibromialgia. En realidad no sabe qué es, pero él por si acaso va a ir al médico al día siguiente y le va a asegurar que padece esa enfermedad.

No me extraña que los gobernantes se quieran cargar los sistemas públicos de salud. Al final Google es la solución a todos nuestros males y encima sale gratis total.

La música esta vez corre a cargo de Franz Ferdinand. Estos chicos de Glasgow sacarán, después de cuatro años, su próximo disco en agosto. Con su rock alternativo, no han decepcionado en ninguno de sus trabajos anteriores y muy posiblemente tampoco lo hagan en este. Mientras esperamos, aquí va uno de sus temas más famosos.

¿Por qué existen algunas agencias de prensa?

Fuente de la imagen: http://tenerifetrail.blogspot.com.es/
Fuente de la imagen: http://tenerifetrail.blogspot.com.es/

Una de las tareas cotidianas de los periodistas del sector TIC es bregar a diario con las agencias de prensa. Estas existen por un simple motivo: ahorrar costes a las compañías. La comunicación siempre ha sido un elemento de segunda en la estrategia de las empresas. Es algo claro: no tiene un retorno palpable de la inversión. No es como el departamento de ventas que siempre sabe cuánto ha ingresado. Tampoco es el departamento de TI que, aunque pula pasta, siempre se puede ver el retorno de lo gastado gracias a la mayor eficiencia de los equipos, la mejora de la productividad de los empleados, etc.

Así que los directivos ven que no es conveniente montar un departamento de comunicación interno dentro de la empresa porque lo único que hacen es gastar billetes y nadie puede cuantificar (por mucho que Google lo intente) cuál es el retorno económico que supone aparecer en este o aquel medio de comunicación. Pero en el fondo a nadie le amarga salir en la portada de un periódico, una revista o en alguno de los mayores portales de Internet. A todos les gusta aparecer en los papeles. A fin de cuentas, ¿no aparecen los de Microsoft o los de Apple?– se preguntan estos ejecutivos. Así que cualquier directivo de cualquier empresucha de mierda decide que debe montar una estrategia de comunicación y contratar a un profesional  que le asesore y oriente. La solución se encuentra en la agencia de prensa. Por cuatro euros se pone en las manos de una de ellas. Esta ha de ser pequeñita porque son las únicas que están dispuestas a aceptar unas condiciones draconianas ya que son ellas las que a su vez atropellan a sus ejecutivos de cuentas (generalmente recién licenciados a los que se les abonan menos de mil euros). Con todo ello, el cliente se ve en disposición de exigir aparecer en El País o en Expasión al menos una vez al mes, sin querer enterarse de que la información que genera su empresa es una auténtica bazofia y no da ni siquiera para rellenar un miserable breve en la columna más perdida de una revista. Y es gracias a este modus operandi cuando empieza el drama del periodista que resumo en estos siete puntos.

1.- Lo sé, tu jefe es un cabrón y te explota. Te exige que me llames a diario para saber si he recibido una nota de prensa que no hay por donde cogerla. Así que no te sorprendas si transcurridas dos horas de jornada laboral en las que lo único que he hecho ha sido perder el tiempo respondiendo a este tipo de preguntas te contesto en plan borde. Si me has enviado una nota de prensa, casi seguro que la he recibido pero si no la ves publicada es que no me interesa y a mis lectores tampoco. Díselo a tu jefe: lo único que consigues con esta estrategia es que te pase a la carpeta de spam y cuando tengas algo realmente interesante no me voy a enterar.

2.- El teléfono móvil personal es eso. PER-SO-NAL. Si alguna vez te lo he dado es porque tenía una cita con alguno de tus clientes o he ido a un viaje de prensa organizado por ti. Sí, yo soy como Gollum y mi móvil es mi tesoro, así que no hagas trampas: si no me localizas en la oficina no me llames al móvil para preguntarme si he recibido una nota de prensa, porque a no ser que seas alguien de confianza lo único que vas a conseguir es que cuando me siente delante de tu nota de prensa me pase algo similar a lo que le sucede a Mourinho con Casillas. Esto también se lo puedes decir a tu jefe.

3.-Esta va directamente a tu mandamás: se supone que tú eres el experto en comunicación y que tu cliente no sabe distinguir un ladillo de una entradilla. Para él su producto es el mejor y no entiende porque el New York Times todavía no se ha fijado en su empresa. Así que tú eres el responsable de explicarle que su producto no es tan bueno como para convocar a la prensa y que no está bien eso de que medio sector tenga que ir a un hotel a comprobar las apasionantes bondades de “el ratón para jugones”.

4.- ¿Por qué me mandas la misma nota de prensa 20 veces en un día? Comprendo que pueda ser un problema puntual. A todo el mundo le ocurre pero cuando eso se repite varias veces por semana entonces entiendo que no lo es y que lo estás haciendo como una estrategia para que no se me pase la “valiosísima” información de tu cliente. Conclusión: vas a ir directito a la carpeta de Spam.

5.- Mi correo no es twitter, así que no te puedo dejar de seguir. Mi castigo es que voy a recibir tus notas quiera o no quiera: por favor, me dedico a las tecnologías así que, ¿por qué me mandas información de tus clientes de perfumería, de juguetes o de parafarmacia?

6.- Otro punto es el referente a la publicidad. Tu cliente es muy libre de dejarse sus dineros donde quiera, pero no está bien que al comercial de mi revista le digas que no estás interesado en invertir en papel y que sólo lo haces en Web y luego a mí me pidas explicaciones del porqué no he publicado determinada y “siempre interesante” información tuya en la revista aunque sí lo haya hecho online. También se lo puedes decir a tu jefe: hay que ser coherente y si para una cosa no te interesan los medios impresos es lógico pensar que para la otra tampoco, ¿no?

7.- Si una vez te digo que no a una entrevista, mi opinión no va a cambiar a la semana siguiente. No está bien que me la intentes colocar a toda costa vendiéndome la moto. Es casi preferible que me digas que tu cliente te está dando el coñazo y me pidas ayuda. Lo puedo hacer si lo haces educadamente.

Sí amigos, esta es la apasionante vida del periodista tecnológico. Porque la realidad es que las empresas grandes y las agencias profesionales (aunque lleven a algún cliente de esos pequeños) en contadas ocasiones caen en uno de estos siete errores por un motivo fundamental: saben qué es la comunicación y su verdadero valor. Y eso es lo que deberían de aprender otras agencias que trabajan con clientes que creen que porque pagan son los reyes del mambo.

Supongo que los periodistas también tenemos nuestras rarezas, así que si algún ejecutivo de cuentas quiere tan sólo tiene que escribirlas en los comentarios.

La música de hoy la pone el hijo de Anthony Perkins (Norman Bates en Psicosis), Elvis Perkins al que le dio por dedicarse a componer canciones folkies con muy buen gusto como se demuestra en esta maravillosa melodía: “While you are sleepning”.

Eres lerdo. Be smart my friend

El auténtico smartwatch ochentero.
El auténtico smartwatch ochentero.

Uno de los inventos que parece que va a acaparar la atención de la sociedad de consumo tecnológica va a ser el mercado de los denominados relojes inteligentes, también llamados “smart watches”. Ahora todo tiene que ser smart, y así hablamos de smart business, smartCity, smart commerce, smartphone, smartPC, smartTV… No deja de ser una ocurrencia más del creativo de turno. A mí esto de que todo sea inteligente me lleva a pensar que las empresas tecnológicas creen que somos imbéciles y por ello desarrollan dispositivos y aplicaciones verdaderamente listas que nos ayuden en nuestra necedad. Gracias a este tipo de aparatos nos sentimos más poderosos. Somos los amos del mundo y les otorgamos toda nuestra confianza, por mucho que, por ejemplo, el GPS se empeñe en llevarnos por el camino más largo: si la voz surgida del aparato de marras te dice que tienes que dar un rodeo de un kilómetro para llegar a tu destino, por mucho que éste se encuentre a cien metros, se hace lo que aconseja la voz en off y punto. Al fin y al cabo es más smart que tú.

Yo pensaba, cuando escuchaba la palabra Smart, que me estaban intentando vender un coche, pero lo cierto es que ese vehículo ovoide fue el precursor de toda una fiebre en el sector tecnológico. Lo inteligente está aquí y a ti te hará idiota.

Como he mencionado, lo último en incorporarse al mundo inteligente han sido los pelucos. Antes se presumía de Rolex, Omega,… Se supone que en poco tiempo Apple sacará a la venta su iWatch y entonces el mundo de la joyería cambiará por completo. Te convertirás en un completo espécimen si no te compras el reloj de la manzana. Ya estoy viendo la fiebre subir de temperatura:

–          Me he comprado el peluco de Apple… ¡Mola mazo!

–          Pues yo lo he pillado en negro que le da un aire más sofisticado

Vamos a ver que la idea puede ser cojonuda, pero tengo la sensación de que a veces nos olvidamos de la función principal. Un reloj sirve, fundamentalmente para saber qué hora es, no para consultar el correo electrónico. Básicamente porque te vas a tener que dejar los ojos si quieres leer un e-mail en la pantalla de un reloj. ¿Acaso no tenías suficiente con el móvil? Claro que lo del móvil es lo mismo: ya no se utiliza para hablar. Ahora se prefiere utilizar el whatsapp o el Line. Da igual que un tema lo puedas resolver en una conversación de un minuto. Es mejor darle al teclado virtual y mandar emoticonos y tirarte un cuarto de hora mandando mensajes…

El caso es que como Apple ha estornudado ahora estamos todos detrás de ver con qué cacharro nos va a sorprender la compañía de Cupertino… sólo que esta vez la idea no es nueva. El reloj inteligente existe desde hace muchos años y no, no lleva la firma Apple. Por ejemplo, la japonesa Seiko, que también fabrica impresoras (bajo la marca Epson) ya empezó a desarrollar los primeros teléfonos inteligentes. Eso sin olvidarnos de los famosos Casio Calculadora que muchos llevábamos en nuestras muñecas allá a principios de los 80 (sí y también se llevaban las hombreras, los pelos cardados y los pantalones tobilleros). Algunos, rizaban el rizo y en vez de calculadora incorporaban un pequeño videojuego con el que se podían abstraer de las tediosas clases de Lengua. Pero fue IBM, allá por el año 2000, la primera que empezó a dar un salto cualitativo en esto del tema del peluco inteligente. Funcionaba con Linux y el Gigante Azul llegó a un acuerdo con la relojera Citizen para su posterior comercialización. Claro que no se llamaba smartwatch, sino Watchpad. Entre otras funciones incorporaba Bluetooth y reconocimiento de huella dactilar.

Sin embargo ha sido insinuar Apple que va a sacar al mercado el iwatch, para empezar todos a alabar lo visionaria que es la compañía. ¡Joder, si hasta Sony ya ha sacado al mercado un reloj similar y Samsung lo va a hacer también y lleva trabajando en ello desde los años 70. Así que no. Apple, (tampoco) en este caso ha descubierto la pólvora De verdad que no entiendo este afán por hacer de Apple la compañía más visionaria del mundo de las TICs cuando NO LO ES.

En fin que en los próximos meses nos enfrentamos ante la invasión de los relojes inteligentes dirigidos al mercado del memo. Si se tiene un smartphone, el reloj pierde su sentido, por mucha tecnología que incorpore. Son muchas actualmente las personas que han prescindido de su peluco, porque la hora la miran… ¡Sí, efectivamente!, en el móvil. El smartphone ha arrasado con todo: con los reproductores MP3, con las cámaras fotográficas, y también con el reloj así que carece de sentido un invento de semejantes prestaciones.

De todas formas, los relojes no tienen la exclusividad friki del mundo Smart. De tan tontos que somos también tenemos las Smart Shoes. Horteras donde las haya y con altavoz incorporado son unas zapas que hablan al usuario. Como no tenemos suficiente con el individuo que va con el auricular bluetooth en la oreja mientras habla o los latinos con su bachata tronando desde el altavoz del smartphone, ahora vamos a ver a los que se dedican a correr por el parque (perdón, los runners) escuchando los consejos que le dan sus zapatillas inteligentes. ¿De verdad que queremos hacer footing o jugar al baloncesto con un altavoz en nuestros pies? El proyecto de esta zapatilla es de Google, pero el pasado enero Apple patentó algo similar como se puede ver en este link de patentes de EE.UU. ¿Qué nos jugamos a que dentro de unos meses estamos hablando de la gran innovación de Apple?

Lo dicho, tanto Smart lo que nos demuestra es que somos lerdos o al menos las compañías nos deben ver así. La tontuna se apodera de nosotros y nosotros le hacemos el juego a todas. Así que sí, definitivamente debemos ser bastante obtusos.

La música de hoy la pone The Dandy Warhols. Un maravilloso grupo que pasaba desapercibido hasta que Vodafone realizó durante años sus campañas publicitarias con este tema. De este conjunto se ha dicho que práctica un rock psicodélico parecido al de la Velvet Undergroud aunque a mí me suena más a David Bowie o a Lemonheads.

Silicon Valley: o cómo ser un poligonero con clase

Recientemente estuve por primera vez en Silicon Valley. Cuando uno está acostumbrado a oir hablar de forma machacona sobre ese lugar se espera algo… No sabría muy bien cómo explicarlo, pero las expectativas no son las de que sea un  simple polígono. Con clase y categoría, eso sí, pero un mero polígono de esos que tanto abundan en nuestro país.

Así que visto lo que es, podemos llegar a la conclusión de que los que allí trabajan son poligoneros. Sí, con traje y corbata (bueno no, los de Google van en vaqueros y camiseta y juegan al futbolín) pero poligoneros al fin y al cabo. Estoy seguro de que si me hubiera puesto a indagar más hubiera descubierto esos bares con olor a grasaza en los que en vez del bocata de calamares y la ración de entresijos y gallinejas, (eso ocurre en los de Madrid) te ponen la hamburguesa gigante chorreando ketchup y mayonesa a tutiplén (esto debería ocurrir en los de EE.UU.).

Por supuesto en un buen polígono que se precie existe  el sexo de pago reclamando atención a cada conductor que se acerque por allí.  En el polígono tecnológico eso no existe o, al menos se encuentra escondido. Tampoco se observa a los obreros de turno arreglando un tejado de uralita, con un Ducados en la boca y silbando “A la lima y al limón”. No, todo eso no se ve en Silicon Valley.

Y es que, el Valle del Silicio tiene caché. Tiene clase y categoría. También es aburrido. Es de un sopor pavoroso. Pero hay una cosa que siempre me he preguntado sobre este lugar. ¿Por qué diantres ahí nadie puede inventar cosas de una forma normal? No, ahí todo el mundo tiene que empezar en un garaje para poder llegar a ser alguien. Hombre, no digo yo que las empresas se tengan que crear en un palacio, pero ¿no sería más normal en el salón de una casa? Pues mira, aquí no tenemos el polígono del silicio. Los nuestros serán más cutres y sus calles están llenas de basura. Alguna que otra rata también se ve de vez en cuando. Pero Silicon Valley ni tiene chonis, ni bares en condiciones en los que tomarse un café con leche… porque todos los cafés de allí son de máquina dispensadora y la choni de San José (capital de Silicon Valley) es una señora ya entrada en años y que en algo sí se parece: roza también el esperpento pero por su sonrisa estridente y su voz de pito. Su nombre, claro está, es Kate. KT para los amigos. La choni española,  por el contrario,  se llama Vanessa. Sus colegas la llaman “la Vane”

Nuestros polígonos no los irá a visitar ni Dios, porque no aparecen en las guías turísticas. Pero es que hay que ser cazurro para ir a visitar el garaje en el que nació HP. No logro imaginarme a alguien que vaya a Arteixo con un colega y le diga: “Mira tronco, ¡qué fuerte!, en ese local nació Zara. ¡Cómo mola el garito!, ¿eh?” Y sí, Silicon Valley aparece en las guías y la gente se emociona pasando por los edificios de Microsoft o de Google. Y el taxista se enorgullece y muestra la sede de Cisco como si fuera el Coliseo Romano.

Pero si es que ¡hasta tienen postales! Es que se trata de algo muy serio. Pensad por un minuto que váis paseando por la Puerta del Sol de Madrid o por las Ramblas de Barcelona y os paráis en un quiosco para comprar la típica postal:

– “Mira, la Puerta de Alcalá”

– “Anda, la postal de la Sagrada Familia”

– “Pues esta sí que mola: El Polígono del Ventorro del Cano”

No queda serio, ¿verdad? Pues a los norteamericanos les parece lo mejor del mundo.

Así que no se engañen y que no les timen. Silicon Valley es una mierda en el más puro sentido turístico. Vayan al polígono tecnológico de Tres Cantos en Madrid y visto uno, visto todos. ¡Poligoneros!