Zuckerberg se acojona

Mark Zuckerberg.
Mark Zuckerberg.

Una pasta gansa es lo que acaba de soltar uno de los creadores de Facebook, Mark Zuckerberg, en comprar Whatsapp. El montante total puede ascender hasta alcanzar los casi 19.000 millones de dólares. Cuando un patio de porteras como es Facebook desembolsa semejante cantidad de ceros por, recordémoslo, una simple aplicación, quiere decir dos cosas: O nos encontramos ante un temerario o ante un tipo que está acojonado. Me inclino por esta segunda opción.

Zuckerberg es un personaje que no es un gurú, ni un visionario, por mucho que algunos pretendan hacernos creer lo contrario. Le falta mucha categoría para llegar al nivel de Steve Jobs o de Bill Gates, por poner sólo algunos ejemplos. Más bien parece un niño caprichoso que, sí, ha tenido mucho éxito con una idea que no fue exclusivamente suya, y que en los últimos años parece estar en declive.

Porque Facebook sólo es un juguete. Y de los juguetes, al final, te acabas cansando. No es más que un entretenimiento barato que ha perdido su principal valor: la novedad. Una novedad que se inició en una era que ya ha muerto, la del PC, y que permitía conocer qué era de  aquel exnovio que tuviste en tu adolescencia, qué fue de esa amiga íntima de la infancia o en qué ha acabado la vida del niño repollo con el que tenías que compartir pupitre.

El mundo tecnológico siempre ha sido cambiante, pero en los últimos años, esos cambios se producen de una forma cada vez más rápida y acelerada y la realidad es que ahora todo pasa por el mundo móvil y lo que queremos es información breve, concisa y al instante. Y en eso Facebook no es ágil, porque la gente ha pasado de compartir sus cosas allí a hacerlo en los grupos de Whatsapp y porque prefiere lanzar emojis en lugar de darle al “me gusta”.

Por eso, y como han puesto de manifiesto numerosos estudios, empieza a no interesar. Sobre todo a las nuevas generaciones de jóvenes. Porque al final, acabas cansado de los gustos de ese amigo tuyo que nunca lo fue y que se encuentran en las antípodas de los tuyos y porque estás hasta las narices de las cosas que comparte la maruja de tu vecina. Y al final, poco a poco, vas abandonando al niñato de Zuckerberg.

Es aquí donde al pseudo gurú le entra el pánico (y se acojona). Y como no quiere que esa tremenda base de datos que maneja a su antojo se le reduzca, hace como algunos de los usuarios de twitter: comprar seguidores. Y comprarlos al precio que sea: Primero fue Instagram y ahora lo hace con Whatsapp, una empresa con más de 400 millones de usuarios en todo el mundo que pasamos a engrosar las bases de datos del niñato de White Plains.

Conviene recordar algunas claves del éxito de Whatsapp: Sus creadores se han cansado de repetir que no venden publicidad (y por eso cobran ese simbólico euro por poder utilizar la app) y que no quieren convertirse en una red social. ¿Qué sucederá a partir de ahora? Pues, en mi caso, que no estoy ni voy a estar en Facebook, voy a empezar a probar otros servicios de mensajería como Telegram que de momento ya me acabo de instalar. Cuando la mayoría de mis colegas y familiares (salvo aquellos que tienen un iphone de primera generación y no quieren cambiarlo a pesar de que no se puedan instalar determinadas apps) se encuentren allí o en cualquier otro como Line, mi relación con Whatsapp habrá finalizado. Porque si sigo haciéndolo, lo más probable es que Zuckerberg me acabe por vender todo tipo de publicidad o lo que es peor, decida en un momento dado, que yo, como usuario de Whatsapp, tenga que aceptar un acuerdo de utilización similar al que hay en Facebook: “nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con derechos de sublicencia, libre de derechos de autor, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Whatsapp o en conexión con Whatsapp (en adelante, “licencia de PI”)”.  Porque Zuckerberg, poco a poco, se está convirtiendo en Sauron y sólo le falta añadir aquello de “una red para gobernarlos a todos”. Pues lo siento: no me da la gana.

Ahora bien. Me va a gustar ver la reacción de todos aquellos que se quejaban de que tenían que pagar ¡un euro al año! cuando el amigo Zuckerberg les empiece a lanzar mensajes personalizados y publicitarios a través del Whatsapp. Claro que si ese euro lo deja de cobrar, estoy seguro de que al personal le va a dar igual compartir tu intimidad con el maldito Zuckerberg.

El vídeo musical de hoy corre a cargo de Kasabian, una banda indie británica aparecida en la pasada década que bebe de la influencia de grupos del denominado sonido Manchester como The Stone Roses.

Mamá: papá es un hooligan

Los padres crean niños hooligan
Los padres crean niños hooligan

En las últimas semanas estamos viendo como los estadios de fútbol están llenos de cafres. En realidad, sólo nos enteramos de actos de estas características cuando afecta a equipos de primera división, o si en campos de divisiones inferiores ha habido algún herido por culpa de algún descerebrado. Basta con indagar un poco en las redes sociales para descubrir que la violencia en el fútbol está a la orden del día: que si el entrenador de un equipo infantil no pone la alineación adecuada, que si el árbitro de preferentees un inútil, que si un niño está gordo,… En fin, toda una serie de epítetos que demuestran la gran dosis de educación que tiene este país.

Lo extraño de todo es que la gente se sorprenda porque un “tarao” lance un bote de cerveza lleno en el Santiago Bernabéu, otro tire un mechero a un jugador de fútbol en el Vicente Calderón o a un animal se le ocurra lanzar un bote de gas lacrimógeno en Villarreal. Porque el problema no radica sólo en estos lanzamientos o en las agresiones continuas que se producen a los árbitros o entre aficiones. A estos elementos va a ser ya difícil enderezarlos porque, seguramente, actos de similares características los han visto desde pequeños en sus casas (como he dicho, no hace falta más que darse una vuelta por las redes sociales para ver esta realidad).

Y es que, cada fin de semana miles de menores (a los que a menudo sobreprotegemos en exceso) escuchan por parte de sus padres (sí, suelen ser ellos no ellas) todo tipo de improperios y ven como aquellos que deberían ser los máximos responsables de la educación de estos menores se comportan como auténticos cavernícolas cuando su hijo se calza unas botas de fútbol. Pasaos por cualquier campo un sábado por la mañana y los descubriréis rápidamente. Responden a las siguientes características:

1.- Su hijo es Maradona: No, el problema no radica en que el pequeño se parezca a tantos otros que juegan al fútbol. El problema es que ningún entrenador ha sabido ver el potencial que destila el infante. Sólo él sabe de las posibilidades que tiene el niño de llegar a ser una estrella. Mira chico, no. Tu hijo no es Messi. Ni siquiera va a llegar a jugar en tercera división por mucho que le vayas moviendo por diferentes escuelas de fútbol porque como él hay miles y mejores que él, muchos más.

2.- El equipo lo componen su hijo, su hijo y su hijo: Los demás no cuentan. El niño es la megaestrella y por ello se le ve rojo colérico cada vez que el enano da un pase en vez de haberse regateado al equipo contrario él solito. Sólo se le oye gritar a él y, este dato es importante, sólo cuando el niño está en el campo: si en algún momento el chaval está chupando banquillo (porque “el entrenador no tiene ni puta idea”), el partido deja de ser interesante. Pues mira, lo que tienes que hacer es apuntarle a tenis o a natación, unos deportes donde prima el individualismo y en los que estoy seguro que el niño, como buen crack que es, despuntará sobremanera.

3.- El árbitro tiene una minusvalía psíquica o es un déspota: Claro, por eso está arbitrando a tu equipo los sábados. Tú eres el único inteligente y la única persona sobre la faz de la tierra que sabría arbitrar un partido de infantes, a pesar de que nunca te ha dado por ahí. Es más fácil gritar constantemente al de negro: que se entere bien en qué consiste un fuera de juego, que sepa qué es una falta y que aprenda que a veces, cuando el balón le da en la mano, en el caso de tu nene, siempre es involuntaria. Por supuesto, cualquier insulto tiene que oírlo muy bien y muy clarito tu niño, para así educarle en el respeto y en saber que las decisiones de los demás siempre tienen que favorecerle. Yo que tu compraría un megáfono, porque el chaval, si da la casualidad que está jugando en la banda opuesta, no te oye bien.

4.- No se sabe de dónde han sacado a esa “mierda-entrenador”. No es entendible, de verdad. ¿Qué es eso de sacar al niño del terreno de juego? Con lo estrella que es tu niño y la ingente cantidad de goles que lleva en el campeonato, ¿cómo le puede sustituir? Te lo explico: a lo mejor es que tu niño está cansado y necesita beber un trago de agua. Todos sabemos que tiene un disparo espectacular y una visión de juego que ni Xabi Alonso, pero chico, déjale que a lo mejor necesita beber un trago de agua. Claro, es más fácil echarle la culpa al entrenador, porque al igual que ocurre en el caso del árbitro, todavía nadie comprende qué haces en la banda de un campo de niños de mero espectador intransigente, en vez de estar entrenando al Real Madrid que es donde deberías estar. El problema es que no has alcanzado a entender que el entrenador, en estos casos, más que un entrenador es un educador.

Al final lo que sucede en estos casos es que las frustraciones de los mayores recaen sobre los pequeños, y lo que individuos de esta calaña no pudieron conseguir intentan por todos los medios que su hijos sí lo hagan, lo que al final redunda en que el chaval lo que aprende es mala educación y comportamiento violento, aparte de convertirse poco a poco en un ser egocéntrico.

Si lo que realmente queremos es que no ocurran cosas como las acaecidas estos últimos días en Villarreal o en Madrid en un campo de fútbol, tal vez deberíamos empezar por revisar el comportamiento de algunos “adultos” sacados de la caverna en estas edades tempranas en la que los niños lo absorben todo. Tal vez así mejoraríamos la educación en los estadios.

La música de hoy la pone Mano Negra y su canción Santa Maradona. El vídeo es descriptivo de todo lo que he hablado en este post.

El maldito “revival” ochentero

Loro de doble bafle acoplado a señor bigotón con pelo cardado.  (Fuente: torontosun.com)
Loro de doble bafle acoplado a señor bigotón con pelo cardado. (Fuente: torontosun.com)

Llevamos varios años en los que la década de los ochenta parece haberse instalado en nuestras vidas. Dada la cochambrosa situación que nos rodea, nos hemos retrotraído al pasado y descubierto que hubo una década en la que fuimos felices: sí, la de los ochenta. Programas, libros, artículos de prensa y hasta espectáculos teatrales hacen referencia constante a sucesos acaecidos en esa “época prodigiosa”. No queremos reconocer que vivíamos mucho peor. Y no nos acordamos de que por ejemplo más de un profesor debería haber acabado en el truyo por su metodología correctiva del comportamiento del alumnado, ni de que te jugabas la vida cada vez que estabas en un parque público y se te ocurría tocar una de las muchas jeringuillas que te encontrabas en cualquier árbol. Preferimos recordar lo maravillosa que era “La bola de Cristal” y olvidarnos de lo hortera que era el programa de Eva Nasarre. Por supuesto nos quedamos con la música de Radio Futura o Siniestro Total pero nos olvidamos que en la radio sonaba a todas horas bodrios de la talla de Europe con su Final Countdown o Baltimora con su Tarzan Boy por no hablar directamente del fraude que eran Milli Vanilli.

¿Y qué me decís de la tecnología? Pues nada, que también lo añoramos de verdad: preferimos tener que levantarnos del sofá para cambiar el canal de la televisión y mover los cuernos del aparato para obtener una sintonía decente. Mejor la cochambrosa cassette que el MP3, ni punto de comparación el diskette con el pincho USB de 64 Gb. Por supuesto donde se encuentre cualquier teléfono Heraldo con ese cable en el que se formaban unos nudos que ni el mejor marinero podía desenredar, que se quite el mejor smartphone del mercado.

¿Estamos tontos o qué? ¿De verdad queréis regresar a los ochenta? ¿Queréis perderos el Whatsapp, la Playstation, el cine en HD? ¿Prefieres utilizar un walkman y tener que rebobinar la cinta con un boli BIC que escuchar la música en Spotify? ¿En serio que te lo pasabas mejor jugando al Atari Pong que al FIFA? ¿Por qué no te dejas de tanta tableta y ordenador portátil y desempolvas ese Commodore Amiga 1000 con sus 256KB de memoria RAM y descubres de nuevo cómo puedes trabajar a velocidades de vértigo? Hablando de trabajo, estaría genial defenestrar ese invento del demonio llamado e-mail y volver al fax. Y nada de fotografía digital. La diapositiva es lo más. Si vas a una fiesta con un estupendo cardado y unas hombreras de puta madre y te plantas en mitad de ella con un proyector de diapos, te convertirás en el auténtico hipster ochentero.

La realidad supera siempre a la ficción y es que existe gente con la que la vida del siglo XXI no va con ellos. Este es el caso de una familia canadiense que ha decidido convertirse en unos amish de los ochenta. Por un año han optado vivir con la tecnología de 1986. Nada de Internet, ni de Facebook (en esto salen ganando) ni de tabletas. Ni siquiera los CDs están permitidos. El colega, al que se puede ver en la imagen de este post (el pelo cardado y el bigotón  merecerían comentario aparte), prefiere el loro de toda la vida con doble altavoz para tronar a todo el vecindario (aunque la revolución en este tipo de aparatos vino con la doble pletina y el auto-reverse).

El e-mail ha sido sustituido por correspondencia tradicional, de tal forma que sus allegados se enteran de las noticias familiares con tres días de retraso. La familia vive en una burbuja ochentera en la que no sabemos si en algún lugar del salón han colocado la discotequera bola de espejos para las noches de farra y desenfreno.

Estos canadienses tomaron esta decisión “por el bien de los niños” para que no estuvieran todo el día enganchados a la tableta ni a los dispositivos electrónicos que para ellos deben ser algo así como satán. Pero tal vez deberían haberse retrotraído un poco más atrás en el tiempo ya que, si se ponen, los pequeños diablillos podrían tener ante sí un mundo lleno de aparatos tecnológicos propios de la época como el Spectrum de 128k o las Nintendo Game Watch con las que todos crecimos en los años 80. Y ya puestos, si alguien escarba en casa de sus padres seguro que pueden enviarles películas para que los infantes las vean. Se admiten los formatos de vídeo VHS e incluso Betamax.

Con todo esto, ¿seguís queriendo retrotraeros a la década de los ochenta? Pues si estáis decididos, adelante. Para que vayáis encontrando vuestro sitio en esos años, la música la pone The Cure. Esta década dio también cosas muy buenas y una de ellas es este grupo cuyo cantante, Robert Smith es el auténtico rey del cardado.

Darle a un gato bebida isotónica Hacendado

Feo de los hermanos Calatrava.
Feo de los hermanos Calatrava.

En este post hablaré de aquello que busca la gente a través de Google y que gracias a esas búsquedas, alguien ha llegado, supongo que por casualidad, a TICreverente. En el post anterior mencionaba que una gran mayoría de las búsquedas tenían que ver con el uso de whatsapp y por este motivo le dedique un único post. En este analizaré las principales búsquedas genéricas o al menos las que son más surrealistas. Al igual que en el último post, las búsquedas se encuentra tal cual se escribieron. No tienen ningún tipo de edición para mantener el sentido de la búsqueda. Al igual que en el post pasado, la que me ha parecido la mejor, lleva el título del post. Estas son las principales:

1.- Que hacer si tu jefe no te pega. Sí, habéis leído bien. En la frase hay escrito un NO, con lo que existe alguien que no disfruta en su trabajo si el jefe no le pega. Quien quiera que escribiera esto tiene un serio problema. Puestos a imaginar e intentando llevar esta frase al terreno positivo, sólo se me ocurre una. Esta persona, tenía o tiene una relación con su jefe/a en la que predominaba el rollo “sadomaso” y o bien el tema cuero y fusta está languideciendo o bien al tipo le han sustituido por un nuevo superior más preocupado por las cifras de la empresa que por el látigo.

2.- Qué significa la sigla F.E.O.: Nada, majo. No significa absolutamente nada. Que el hermano de los Calatrava sea un Adonis griego en comparación tuya, no quiere decir que se hayan creado unas siglas o una asociación para que tú te sientas más aliviado. Yo te voy a ayudar: Feo significa horroroso, troll, uva pasa, amorfo, contrahecho,repelente,… en fin cualquier cosa menos un conjunto de siglas.

3.- cuando uno va a un supermercado uno observa el precio o la etiqueta? Esta búsqueda me tiene loco. Es como preguntar: Cuándo uno mira su smartphone, ¿qué observa? ¿el altavoz o la pantalla? O mejor aún: si uno va al cine, ¿qué mira? ¿los números de las butacas o la película? Por más que intento ponerme en el pellejo del que escribió la búsqueda no logro descifrar que pretendía encontrar…

4.- que reloj tiene carlos floriano? ¿De verdad a alguien le interesa el peluco que lleve este señor? Hombre, yo no lo sé y tampoco me importa, pero supongo que tratándose de un político de un partido en el que el presupuesto destinado a sobres supera al de folios estoy convencido de que un Swatch de plástico no lleva.

5.- darle a un gato bebida isotonica hacendado. Vamos a ver. Lo primero que llama la atención de esta búsqueda no es que alguien le quiera dar una bebida isotónica a un gato. No, eso es lo de menos. Lo importante de la búsqueda es que la bebida isotónica tiene que ser Hacendado. No vale Aquarius, ni Gatorade, ni siquiera la marca blanca del Día. Sólo puedo sacar una conclusión: ríete tú de las prácticas monopolísticas de Google. Mercadona le va a superar con creces, sobre todo cuando empiece a comercializar bebidas isotónicas para felinos.

6.- vecinas q les gusta exhibirse al cambiarse. Si es que como diría mi abuela, “vivimos en un mundo de degenerados en lugar de en uno de orden”. ¿A tu vecina le gusta exhibirse al cambiarse? ¿No será más bien que tú eres un poco voyeur? Piénsalo mejor de esta otra forma: Nadie te obliga a mirar a través de tu ventana para ver lo que hace tu vecina. Dicho de otra manera: si no fueras tan maruja o tan cotilla no sabrías que se contornea para ponerse la falda.

7.- como ser un poligonero. He de reconocer que este tipo me ha llegado al alma: el “pijolas “del barrio de Salamanca o de la “urba” de la Moraleja no puede soportar más llevar náuticos ni polos con la banderita de España. Prefiere las camisetas de los Ramones y la chupa de cuero. Lo suyo es el polígono de toda la vida. Donde esté el polígono Polvoranca o el Charco de los Peces que se quite la calle de la Forsita o Lagasca. Sus padres siempre le han presentado a chicas que se llaman Alejandra, Daniela, Valeria o Carlota … él siempre fue más de la Vane, la Jessi, la Jenni, o la Vero.

8.- personas malas regalando pelotas a los niños. Esta no cuadra. Si una persona es mala no va regalando pelotas a los niños. Hace muchos años, las madres solían decir que no aceptáramos ningún chicle, chuche, caramelo o similar de alguien que no conociéramos bien, porque seguro que “habían metido droga”. Ahora el narco es más moderno y ya que quiere enganchar a lo menores en el consumo, lo hace a lo grande: en pelotas de futbol llenas de sustancias psicotrópicas.

9.- gente que le gusta exhibirse en Facebook. Alguien que ha buscado esto es porque se ha sorprendido del exhibicionismo de la gente. Pues no te sorprendas. Si estás en Facebook es para exhibirte. Para eso, darle al cotilleo más puro y duro y colgar fotos, muchas muchas fotos. Cuantas más fotos cuelgues, mejor… pero eso no es exhibicionismo, ¿o sí?

10.- Finalmente aunque no es la más graciosa, si es la que mejor representa el carácter español. Tengo varias entradas con búsquedas de este estilo ¿Qué regalan en el Mobile World Congress? Y es que, a las ferias se va a lo que se va: a que te regalen bolsas, folletos, bolígrafos o cajas con caramelos Smint, aunque para ello tengas que perder un día entero. ¡Total, es gratis!

Hace dos semanas falleció Lou Reed. Un tipo al que he podido ver en tres ocasiones: la primera de ellas en un espectáculo bochornoso, la segunda en un aceptable concierto y la tercera en un brutal episodio del Rock and Roll. El tema para acompañar el post: Dirty Boulevard, incluído en uno de los mejores álbumes de este icono del rock: New York.

Kiero chatear con chica por er guasa

Logotipo de WhatsApp
Logotipo de WhatsApp

Hace un año que este blog comenzó a andar. Las pretensiones no eran otras que pasar un buen rato comentando satírica y sarcásticamente cosas que suceden en el mundo de las TICs. Como el objetivo era modesto, me he entretenido, pero desde que TICreverente empezó a aparecer en las búsquedas de Google una cosa me ha sorprendido y es bajo qué frases llega el personal a este blog. Quitando las búsquedas más comunes, las geniales, las que realmente señalan el estado del personal en estos días, son aquellas que sólo han sido tecleadas en Google una o dos veces y a raíz de esa búsqueda han llegado a TICreverente.

Este post va a estar dividido en dos partes. La semana que viene daré un listado de búsquedas más generalistas pero esta ofreceré aquellas relacionadas con esa aplicación que la gran mayoría utilizamos: Whatsapp es con creces el palabro que está más presente en todas las pesquisas que llegan a este blog. Entre lo más buscado se encuentra el tema del doble check que es algo que debe intrigar a muchos internautas, pero también lo es el tema de los emoticonos o cómo espiar el whatsapp de los demás. Entre las búsquedas relacionadas con esta aplicación ahí van las mejores, escritas tal cual se produjeron, sin ningún tipo de edición. En el título de este post encontrarás la que me pareció mejor:

En whatsapp te llega un audio de un niño cantando. ¿Qué pretende el que hace esta búsqueda? Un niño cantando. No encuentro cuál es el problema o la gracia. ¿Qué se supone?, que si aparece un mocoso entonando la canción de Doraemon, ¿tu smartphone va a a sufrir todo tipo de calamidades? Venga vale. Si lo que canta el enano es “El Pollito Pío” quizás te podrías preocupar porque en ese caso lo mismo te encuentras ante psicofonías provenientes de no se sabe muy bien qué mundo aterrador. A lo mejor tus dudas se despejarían sin en vez de preguntar al oráculo Google, lo hicieras a la persona que te mandó el audio. No sé, es una idea.

Frase para el wasap de cachondeo para que la lea un idiota. ¡El idiota eres tú! Hay que ser imbécil para buscar esto en Google. En este caso el idiota emisor del mensaje del whatsapp es un idiota mayor que el posible receptor. Tan sólo me queda una duda. ¿En Google se encuentran frases para idiotas? La respuesta, obviamente es sí. En este link la prueba.

Kiero chatear con chica por er guasa. Esta búsqueda demuestra dos cosas. La primera, las reformas educativas no funcionan en este país. La segunda, en Google hay mucho idiota como puede verse por la búsqueda anterior. Pues chico, si quieres chatear con una churri por “er guasa” lo único que tienes que hacer es pedirle el número de teléfono. Claro, que a lo mejor no te atreves a pedírselo ni siquiera a través del Facebook. En ese caso lo tienes chungo, porque “er guasa” sólo funciona si tienes el número. Así que ármate de valor, pídeselo y ya podrás chatear con ella. Lo que ocurra después es cosa tuya.

Punkis con wasap. Esta por curiosidad la he buscado. La verdad que no he conseguido imaginar lo que el internauta pretendía buscar, pues Google me remite a cosas como “cuero para perros”, “la canción etílica de Lori Meyers” o “trastorno límite de la personalidad”. No logro imaginar cuál es la curiosa relación entre un punk y la famosa app. Lo extraño sería verle en un concierto de One Direction rodeado de quiceañeras en un éxtasis mayor que Santa Teresa, no dándole al whatsapp.

Se puede leer los mensajes del guasa de un telefono que no sea el tuyo. Pues claro que sí. Es muy fácil, le pides al dueño del teléfono que te deje ver los mensajes y si accede, los podrás ver incluso en HD y sin necesidad de llevar lupos si el smartphone tiene una pantalla de más de cinco pulgadas. Claro, lo que intuyo yo que buscaba este internauta es poder espiar el whatsapp de otra persona sin que esta se entere. El perfil está claro, es un hombre/mujer preocupad@ por conocer la doble vida de su pareja. Así que la respuesta es no: no puedes y además no deberías.

Fotos de ejecutivos guapos para whatsapp. Lo curioso de esta búsqueda es que está bien redactada. Fuera de eso, ¿qué pretendes? ¿poner en tu estado una foto de un ejecutivo encorbatado? ¿No te pone más un bombero o un fontanero? Mira que seguro que detrás de la corbata no hay mucha tela que cortar. No, no pongas fotos de ejecutivos en tu estado. ¿Y a quién ibas a poner? ¿A Florentino? ¿A José Manuel Entrecanales? Tus amistades no te van a hacer mucho caso si lo haces. Los ejecutivos no llaman la atención, no se llevan. Están muy vistos por muy buenorros que estén.

Mensaje con imagen de dios para el guasa. El que ha hecho esta búsqueda quiere ir más allá. No se conforma ni con un ejecutivo ni con la secretaria minifaldera. Y debería tener cuidado, porque si realmente encuentra la imagen de Dios iba a haber resuelto uno de los grandes enigmas de la Humanidad, aparte de dar un susto de muerte a la persona a la que mandase la imagen. Se iba a convertir en el “trospid topic” del momento. Lo veo.

Felicitar san jose por whatsapp. Vamos a ver. ¿Quieres felicitar a Pepe o a tu padre a través de whatsapp? Hombre, digo yo que si tienes confianza con él lo mejor sería que le llamases, ¿no crees? Y si no la tienes pues que te parece un “felicidades en el día de tu santo” o algo similar. ¿Por qué le preguntas a Google como felicitar San José? Tremendo. Pero ¡ay amigos! la realidad siempre supera a la ficción y sí, hay páginas para felicitar San José por whatsapp. Algunas recomiendan frases como esta: “Mi gran amigo, mi gran mentor, y, en ocasiones, mi redentor. Qué iba yo a hacer sin ti, Padre, qué iba yo a hacer sin ti. ¡Feliz Día del Padre!”

Cómo será el guasa del móvil. Viendo esta búsqueda me estoy imaginando a una persona ansiosa por ver qué demonios es eso del “guasa” del que habla todo el mundo y no son ni mi madre ni mi suegra. No te preoupes. No vas a descubrir nada del otro jueves. Eso sí, ya te advierto. Los primeros días te puedes quedar sin amistades ya que no pararás de mandar mensajes chorras, lo que hará que seas tachado de pesado.

Frases guasas para decirle a un hombre. La pongo en este apartado dedicado al whatsapp aunque a lo mejor la búsqueda se refería a frases guarras en vez de guasas. Pues chica, ten un poco de imaginación. Tanto si es en un caso como en el otro, Google no te va a dar la solución ni a tus problemas de humor ni a los sexuales. Tus amigas te aconsejarían mejor que Google. Eso seguro.

La lista es interminable, pero este post se acaba ya con la música de The Sounds, un grupo sueco con reminiscencias punk, new wave y sonidos pop ochenteros, generador de estribillos facilones que acaparó la atención del público a principios del siglo XXI con temas como “Living in America” , “Song with a mission” o este “Painted by numbers”.

Apple no es Ryanair

Los nuevos iPhones supuestamente "low cost".
Los nuevos iPhones supuestamente “low cost”.

Como es habitual cada vez que Apple presenta alguno de sus nuevos productos, el mundo tecnológico entra en éxtasis. En realidad, el clímax sólo se produce cuando se habla del iPhone en donde los medios, los blogs o las redes sociales se lanzan al sexo desenfrenado. La bacanal se transforma en mero sexo con protección si lo que la compañía de Cupertino presenta son, por ejemplo, unos nuevos iMac. Pero no ha sido el caso. La expectación ante el lanzamiento de los nuevos iPhone ya era brutal y como siempre los rumores sobre las características de los nuevos terminales empiezan a gestarse prácticamente desde que se presenta el modelo anterior (ahora mismo ya se empieza a comentar lo que traerá consigo el posible iPhone 6).

Uno nunca ha sido fanático de los dispositivos de Apple, salvo del primer iPhone que sí me sorprendió. El último modelo, el iPhone 5, no me pareció ninguna maravilla. De hecho son varios los modelos de smartphone que superaban al de Apple. Sin llegar a lo que supuso la aparición del primer iPhone, el nuevo 5S, sí que me parece que aporta cosas interesantes, sobre todo lo que se refiere al lector de huella dactilar, con lo que sólo el dueño del teléfono podrá tener acceso al mismo y permitirá, entre otras cosas poder realizar pagos de forma segura. Claro, les presentas esto a los iphoneros y a ninguno se le ocurre preguntarse cuáles son las desventajas de esta tecnología. Nos han comido tanto el tarro con el tema de la seguridad que no caemos en otras comsecuencias. Así, todo el mundo es felicísimo colgando fotos en el Facebook o dando rienda suelta a todo tipo de pensamiento que sólo compartiría en la calle con sus amistades más íntimas. Por ese motivo muy poca gente se habrá preguntado a dónde van esos registros de tu huella dactilar. Dado que vivimos en un permamente Gran Hermano y teniendo en cuenta que la NSA, la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU., ha afirmado que puede obtener la información que quiera de cualquier smartphone, esa innovación del iPhone (que por cierto ya probaron antes otros fabricantes como Toshiba) ya me gusta menos.

Cuando presentaron el iPhone 5 los locos de la marca de la manzana mordida ya se apresuraron a pregonar todo tipo de alabanzas sobre el mismo. Todos los demás teléfonos del mercado eran bazofia. Y fueron a la velocidad de la luz a comprar el cargador de coche porque a Apple le dio por cambiar el antiguo conector (no, en Apple son incapaces de poner un puerto micro USB, porque son así de modernos). Y todos contentos con su nuevo modelito. Y todos ellos… ¡se han quedado obsoletos porque Apple ha decidido que descataloga el iPhone 5 aunque siga vendiendo el iPhone 4S! Así que a todos los que os habéis comprometido con vuestra operadora por dos años o hayáis pagado la pasta que os pedían por él, Apple considera que sois tan caducos como aquellos que tengan el iPhone original o el 3GS, con la diferencia de que éstos últimos ya han amortizado su terminal.

Otra cosa sorprendente es el otro terminal que también presentaron el pasado miércoles. El denominado iPhone “low cost”, que se comercializará con el nombre de iPhone 5C. La C quiere decir caro, porque para ser de bajo coste el que lo quiera comprar liberado tendrá que desembolsar la simbólica cantidad de 549 dólares. Eso sí los materiales con los que está fabricado este modelo sí son más baratos. Por ejemplo, está hecho de plástico, lo que abarata el terminal. Sí, sí, Apple ha cedido a las bondades del plástico a pesar de que durante años ha estado poniendo a caldo a todos los fabricantes por incorporar este material en sus terminales. Ellos siempre han sido más selectos y exclusivos y nunca trabajarían con ese elemento tan ramplón. Claro que, para intentar convencer al personal, en Apple dicen que no, que su iPhone “barato” está hecho de policarbonato. Vamos, lo que viene a ser un tipo de plástico.

De todas formas, me sorprende la indignación en cuanto al precio del teléfono de marras. ¿Qué os creíais, que Apple iba a sacar un smartphone al módico precio de 100 euros? Nunca ha estado en la política de la empresa creada por Steve Jobs presentar productos económicos. Apple no es Ryanair. Los reyes del glamour no se pueden relacionar con la chusma. Sus productos son para gente selecta y si la plebe lleva un iPhone en el bolsillo es porque han pedido un crédito o han contraído matrimonio indisoluble con su operadora de telefonía. Lo siento, pero Ferrari nunca sacaría un coche de 20.000 euros ni al propietario de un terreno en la urbanización La Finca se le ocurriría construir un conjunto de adosados. Es algo a lo que deberíamos acostumbrarnos. Si quieres un iPhone, lo tienes que pagar aunque te decantes por el modelo “low cost” y si no puedes tienes dos opciones:  te endeudas o te compras cualquiera de los que venden a 150 euros que total para chequear el WhatsApp o jugar al Candy Crush te es más que suficiente.

La crisis no está haciendo que nos acostumbremos a querer sólo lo necesario, sino que siempre queremos más. Siempre tendemos a crearnos necesidades aunque no podamos permitírnoslas, aunque sea un iPhone de plasticorro. Así que la música de hoy acompaña perfectamente: Eddie Vedder, líder del grupo Pearl Jam y que compuso esta deliciosa canción, titulada “Society”, para la película “Into the wild”. La letra es un leñazo en toda regla a la sociedad de consumo.

El timo se llama Iberia

Fuente de la imagen: Iberia
Fuente de la imagen: Iberia

Últimamente a Iberia le ha dado por las tecnologías. No se sabe si es para desviar la atención sobre la situación de la empresa, para que no se hable del ERE que tiene en marcha o para tener contenta a la cúpula de British Airways, que es la empresa que va a desmantelar a la otrora compañía de bandera, pero la realidad es que en los últimos tiempos en vez de seguir hablando de estos aspectos y del maltrato que están sufriendo miles de trabajadores (desde pilotos, pasando por azafatas hasta empleados de tierra), los medios prestamos más atención a la obsesión que le ha entrado a la compañía por ser pionera en esto de la utilización de las TICs en los aviones. Así que desde este blog vamos a resumir todas ellas.

IB JFKBA JFK1.- Renovada página web: La semana pasada la compañía anunció una nueva página web. En principio parece más sencilla de utilizar que la anterior y el diseño se ha mejorado sensiblemente. Ahora bien, sigue adoleciendo de un fallo fundamental que ya tenía la antigua y que demuestra a las claras cómo Iberia dejó de ser Iberia hace tiempo y se ha convertido en el hermano pordiosero de BA: si compras un billete a través de esa web serás un auténtico gañán. Vete a la de British que en la de Iberia te saldrá más caro. A modo de ejemplo y como se puede ver en las imágenes superiores, ayer hice la búsqueda para comprar un billete de ida y vuelta a Nueva York. ¿Las fechas? La ida para el 4 de septiembre y la vuelta para el 11 del mismo mes. Y, ¡sorpresa! ¿qué es lo que sucede? Pues que con Iberia cuesta 801,72 euros y si lo hacemos con British Airways, 649,21 €. Es decir, dos marcas, pertenecientes al mismo grupo empresarial, IAG, tienen una diferencia de precio de nada menos 152,51 euros según se compre en una u otra web. Es más, los vuelos de British Airways incluyen escala obligatoria en Londres, con lo que debería ser más caro el coste del pasaje puesto que hay que coger cuatro vuelos. A British el queroseno le sale a precio de ganga si no, no se entiende semejante diferencia de precio. En realidad, me atrevo a pensar que los directivos lo achacarán, como casi siempre se hace en este país, a los elevados costes laborales y como queda muy bien, los pilotos serán los culpables de semejante situación. Y es que, como son una casta privilegiada lo que deberían hacer es apretarse el cinturón y ganar 1.000 euros al mes. Pues no, hombre. Que parece que levantar un pájaro de semejante tamaño y tener la responsabilidad de la vida de cientos de pasajeros es como poner ladrillos y no: eso se tiene que pagar. Y se tiene que hacer con una muy buena remuneración.

2.- WiFi en los aviones: Y todos tan contentos. ¡Qué bien! ¡Qué alegría, qué alboroto! Ya podemos estar dándole al Whatsapp en el avión o viendo el partido de la Champions mientras estamos en pleno vuelo. Pues sí, lo podrás hacer pero a precio de ibérico pata negra, como todo lo que suena a Iberia. La antigua compañía de bandera cobrará 5 euracos por cada cinco megas. No, no te equivoques, no hablamos de megas de velocidad, sino de tráfico. Puesto en cristiano esto quiere decir que por esos cinco euros no te podrás descargar el PDF que te ha enviado tu jefe y que tiene unas 50 páginas. Ojo, avisa a tus colegas de que en periodo de vuelo no te manden vídeos a través del Whatsapp: la mierda de bocata de jamón con una sola loncha que te sirven en el avión (y que también pagas a precio de onza de oro) es muchísimo más barata. Y es que en Iberia dan siempre en el clavo. Si hubieran sido los primeros en sacar este servicio, se puede entender. Pero no, Mari. Lufthansa ya lo ofrece en algunos de sus vuelos a un precio de 9,50 euros la hora, sin límites de descarga ni nada por el estilo. Es todo un ejemplo de cómo se debe dirigir una compañía mal, a no ser claro, que lo que se pretenda sea hundirla.

3.- Facebook y Twitter: esto último se le ha debido pasar por la cabeza a una mente en calamitoso estado. A este/a iluminado/a  se le ha ocurrido que, ya que existe mucha gente enganchada al Facebook y Twitter, va a empezar a sentar a los pasajeros juntitos y basándose en afinidades gracias a estas redes sociales. Claro, como tienen 1,3 millones de seguidores se creen que el personal lo hace porque les apasiona Iberia. Pues no. La gente, al menos en Twitter que es donde yo estoy, os sigue para poneros a caldo, para quejarse de vuestros constantes retrasos y para que les informéis sobre por qué habéis suprimido algunas rutas. Los del Facebook, como buen patio de porteras que es, a lo mejor os siguen por algún sorteo que hagáis. ¿Quién os ha dicho que nos queremos sentar con alguien afín a nuestro lado? A mi me encanta Franz Ferdinand pero no quiero que a mi lado me pongáis al friki de turno que se pase hablándome las dos horas de vuelo sobre lo maravilloso que es el grupo escocés. Yo me meto un avión y mi personalidad muta: me convierto en un ser asocial y no quiero que el señor o la señora de al lado me de la brasa por mucho que el tema del que quiera hablar sea muy interesante. No, yo cojo siempre ventana para que no me den el coñazo con constantes salidas al baño y para poder dormir una siesta apoyado en la pared del avión. Y quiero que me dejen a mi rollo con mi música, mis libros y mis mandangas.

Sí, soy un tipo raro y por eso lo mejor de Iberia para mí son sus azafatas: bordes, con cara de vinagre, hartas de ese señor que se pasa todo el vuelo pulsando el botón de llamada al auxiliar de vuelo. Unas tipas secas y rancias que sólo se preocupan por el pasajero que realmente lo necesita. Nada que ver con las azafatas de compañías americanas que siempre tienen la sonrisa Profidén en la boca y que te marean constantemente con su oferta de zumos de tomate. Yo en un avión quiero que no me den el tostón y eso Iberia era una de las pocas compañías en las que ese relax se podía conseguir. Así que como me busquen afinidades, empezarán a contar con un cliente menos.

Y como la cosa va de redes sociales la música de hoy la pone un grupo llamado Cast. El cantante tiene el mismo careto que el Zuckerberg del Facebook. La banda en cuestión es el típico grupo british de los años 90 muy similar a otros grupos como Suede, The La’s u Oasis.