Big Data, el adivino que no sale de madrugada en la TV

Fuente de la imagen: http://cloudtalent.co.uk
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Las situaciones de crisis propician que seamos más imaginativos, menos acomodaticios. Sin embargo, el sector tecnológico lleva dando la matraca con los mismos temas desde hace unos cuantos años. Por mucho que parezca que nos encontramos ante una verdadera revolución tecnológica, bajo mi punto de vista, no es del todo cierto. Creo que la denominada revolución tecnológica ya se produjo hace muchos años, concretamente desde que Internet fue adoptado por la práctica totalidad de la sociedad. Es a partir de este momento y gracias a ella cuando empiezan a sucederse la aparición de nuevas soluciones, productos y servicios que pueden cambiar la forma de actuar de las personas. Sin embargo, el mantra tecnológico actual no incluye ninguna novedad: todo son simples evoluciones y mejoras de aparatos o herramientas de las que ya se disponía hace unos años. Así que las tecnológicas intentan comernos la cabeza con cuatro tecnologías que son las mismas desde hace al menos cinco años y que según siguen diciendo los sesudos analistas seguirán marcando tendencia. Vamos, algo así como la Hello Kitty que continúa de plena actualidad a pesar de los años. Estas cuatro tendencias que se repiten en el tiempo son: Redes Sociales, Cloud Computing, movilidad y Big Data. No hay entrevista que realice en el que no salga a relucir uno de estos términos. Y desde hace varios años. Sin embargo, por poner un ejemplo, a nadie se le ha ocurrido inventar una tecnología que incremente la vida de las baterías cuando se le da caña a un smartphone o en un portátil. No, hay que ir con unas cuantas baterías de repuesto o cargadores portátiles porque ningún equipo es capaz de aguantar un Madrid-Nueva York del tirón. Eso sí que sería revolucionario.

De estas cuatro supuestas tendencias, quizá la más complicada de entender por la gente de la calle es Big Data.  Las otras tres, al pertenecer al pleistoceno tecnológico (sí, aunque te parezca lo contrario la nube ya existía allá por el año 2000 y Gmail se empezó a utilizar hace casi diez años), son más conocidas por el gran público pero, ¿qué es eso del Big Data?

Lo intentaré aclarar un poco. Pon cualquier cadena televisiva a partir de las 2:00 de la madrugada. Te puedes encontrar con infinidad de campeonatos de póker, canales que venden aspiradores robot y también todo tipo de pitonisas, brujos y adivinos. Vamos a tomar como ejemplo al “Bendiciones” de la Sexta, un tipo con pinta de famélico al que si te lo encuentras por la calle no sabes si te quiere leer la mano, entregarte una ramita de romero o pedirte un bocata de calamares. El caso es que el individuo se pone delante de la cámara, vende su rollo esotérico y ¡la gente le llama! Con unas cuantas preguntas ya recopila los datos suficientes de la persona para lanzarle su previsión, siempre positiva, nunca negativa no vaya a ser que se quede sin un futuro cliente.

Pues eso, pero con mayor dignidad, y sin necesidad de tomarle el pelo ni robarle la cartera al personal, es lo que hace Big Data. Digamos que podía ser el típico Cristobalito Gazmoño que se encontraba en todas las clases, un Fraga de las tecnologías al que no sólo le cabe el Estado en la cabeza, sino todos los datos de una empresa, de una administración pública o de un grupo de ciudadanos independientemente del tamaño que tenga.

Así que recoge datos y más datos. Venga datos. Una vez que tiene todos los ingredientes, como si tuviera una batidora, los mezcla y remezcla y a continuación los pasa por el pasapurés para eliminar aquellos que no valen para nada. El resultado es una deliciosa crema de datos que sirven para analizar y sacar conclusiones de cómo reaccionará alguien en el futuro, qué es lo más conveniente para los clientes de una determinada empresa, cómo se comportarían los ciudadanos ante la inminencia de una contienda electoral (ojo, esto no es aplicable a España: seguiremos votando a la misma morralla) o simplemente cazar a aquellos que defraudan.

Esto es Big Data. Un Octavio Acebes de la tecnología con la diferencia de que las predicciones que lanza están basadas en pura pero compleja lógica y que gracias a ella logra acertar y predecir acontecimientos, ver pautas de comportamiento, etc.

Como todo, tiene sus ventajas y desventajas: La principal ventaja de todas es que nos ahorraríamos una pasta en organismos como el Centro de Investigaciones Sociológicas (bueno, este sin Big Data también lo podríamos cerrar), las empresas también gastarían mucho menos ya que no tendrían que contar con los estudios de las consultoras, etc. ¿Y lo malo? Lo negativo es que el espionaje de la NSA se puede quedar en un jueguecito para infantes. Matrix ha llegado y se queda… igual que el de las buenaventuras de la Sexta que no se va ni con aceite.

El vídeo de hoy lo pone un grupo de folk-pop neozelandés que adquirió un cierto éxito con su primer album y que se llama Avalanche City

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