A Vodafone le mola el metro

Así será la imagen de la línea 2 a cambio de 3 millones de euros.
Así será la imagen de la línea 2 a cambio de 3 millones de euros.

Lo bueno de la crisis es que las ocurrencias están a la orden del día. El hambre agudiza el ingenio, que dice el refrán. Los políticos no sólo piensan en recortar, también en aumentar el dinero que hay en las arcas públicas. Claro que normalmente esas arcas se llenan a costa de la (poca) pasta que le queda al populacho y se hace mediante subidas de impuestos (que nunca se iban a producir) e incremento de tasas de todo tipo. Eso sí, como somos gilipollas nos dicen que es un “recargo temporal de solidaridad” si te suben el IRPF, un gravamen adicional si lo que aumenta es el IVA o movilidad exterior si lo que sucede es que te tienes que largar de tu país porque éste es incapaz de ofrecerte oportunidad alguna. Obviamente a ninguno de nosotros nos pagan en diferido una indemnización… es más a algunos ni les pagan la indemnización.

Así que al menos es de agradecer que el sector tecnológico tenga iniciativas para rellenar las arcas públicas para ver si las telas de araña se van eliminando. Porque sí, acciones de marketing como la que os voy a contar surgen por iniciativa del sector TIC. No vayáis a creer que algún político se ha estrujado los sesos para generar pasta fuera de los dogmas comunes de recortes y subidas de impuestos.

Hace un año fue Samsung a la que se le ocurrió la brillante idea de patrocinar la madrileña estación de metro de Sol. Durante un mes se llamó “Estación Sol Galaxy Note”. Ahora es Vodafone la que ha superado a la coreana y no sólo va a utilizar su nombre para patrocinar a la más emblemática de las paradas del suburbano madrileño, sino que toda la línea 2 (la roja) llevará el nombre de la operadora británica. La pasta que dejaron en su momento los coreanos y la que dejará Vodafone será gansa pero tú, ciudadano, estate tranquilo: no verás un miserable céntimo. Ese dinero no se invertirá en mejorar la red de Metro, ni tan siquiera servirá para frenar los despidos de unos cuantos trabajadores de Metro. Sabemos que tampoco se destinará a mejorar el sistema educativo de Madrid, ni a que la gente pueda tener a unos servicios sanitarios medianamente dignos. No, tampoco te arreglarán la acera de tu barrio, esa que lleva agujereada desde que tu abuela conoció a tu abuelo. Como mucho servirá para arreglar algún parquímetro estropeado. Paro la realidad es que no sabemos en qué se utilizará ese dinero, aunque sí nos lo podemos imaginar.

Yo soy favorable a este tipo de acciones de marketing: dan dinero a la ciudad (en este caso tres millones de euros) y por tanto, debería beneficiar a los ciudadanos mientras que a la marca anunciante le ofrece una pasarela sin parangón y estar en boca de todo el mundo durante un tiempo. El retorno de la inversión para el anunciante es rápido y el beneficio para la sociedad debería ser positivo. Nos podemos encontrar con los pedantes que no quieren que se produzcan esta serie de actuaciones. Pero ¿que harían todos los que se quejan de este tipo de acciones si sucediera que se le presenta un comercial en su casa y le dice?: “disculpe, soy de Vodafone y queremos que, a cambio de 6.000 euros, su piso en vez de ser el 3ºC pase a llamarse Vodafone 3ºC”. ¿Qué? ¿Cómo se te queda el cuerpo? ¿Eres tan chulito que le dices al tipo que no, que tú eres un tipo tradicional y que rechazas la pasta porque tu casa ha sido el 3ºC toda la vida? Creo que no. Coges la pasta como un campeón y si además logras no declararla a Hacienda mejor que mejor. Sí, los españoles somos así. Criticamos todo pero si nos afecta a nosotros entonces empezamos a ser más permisivos.

El caso es que visto que las estaciones de metro son un negocio publicitario empiezo a pensar qué pasaría si todas las líneas estuvieran patrocinadas. Obviamente tiene que ser por compañías tecnológicas que son a las que más puede rentar acciones como estas. No es plan que una línea de metro sea patrocinada por una marca de coches ni tampoco por una de motos, por mucho que sea una Harley Davidson o una Chopper. Así que nos podríamos encontrar con conversaciones como la que sigue:

–          Perdón joven, ¿sabe usted cómo puedo ir a la estación Campamento Microsoft?– pregunta una señora.

–          Sí, tiene que coger la línea Vodafone, hacer transbordo en Opera Firefox, ir a la línea verde Amena verbena y la última estación es Campamento Microsoft

Todas las estaciones son susceptibles de ser patrocinadas, aunque hay una que ya está ocupada de forma permanente: Atocha-Renfe. Hay algunas que son muy propicias para ser patrocinadas. Así, Panda Security podía patrocinar la estación Bambú. Empalme es la que le correspondería a Apple mientras que Lista no tendría que ser patrocinada por una empresa, sino por la presidenta de Microsoft España. Pavones sería la estación para Google, por cómo anda presumiendo de unos años a esta parte y Artilleros es la apropiada para Oracle dada la afición de Larry Ellison a disparar improperios ante cualquier pregunta sobre su competencia.

Lo de las líneas es más fácil. La verde para Amena (verbena), la azul para Mosvistar, la gris para Microsoft, que cada vez tiene menos color… El problema viene con la línea 4. ¿Quién quiere comerse el marrón? En este caso yo no apostaría por patrocinar esta línea pues todo el mundo la vería como una empresa de mierda… aunque haberlas, haylas.

La música de hoy la pone Cat Power una de las vocalistas y compositoras aparecidas de la escena indie en la década de los noventa. No tiene un estilo muy definido pues durante su carrera ha explorado diferentes géneros musicales. El tema Ruin de este vídeo es muy apropiado para los tiempos que corren.

Parki, ese amigo

parkinsonMi padre tiene un amigo desde hace 25 años. Es de esos conocidos pesados que te presentan en una fiesta y una vez que entablan conversación no hay forma de que desaparezcan de tu vida. Es más, cuando ya realmente se encuentra en fase cansina, en ese momento en que tú ya has perdido los modales y las buenas forma y le sueltas: “¡Qué me dejes en paz, coño! ¡Qué no te soporto! ¡No me rayes más y pírate!” el tipo hace como que la cosa no va con él y sigue ahí, dándote la matraca. Y así un día tras otro. Sí, mi padre siempre ha sido un tipo especial, incluso para echarse amigos. Su colega se llama Parkinson, en casa le llamamos Parki.

Aunque este blog trata de temas tecnológicos hoy me voy a permitir hablar de la relación de estos dos colegas íntimos. Y es que mi padre, desde hace un cuarto de siglo, ha tenido más relación con Parki que con ninguno de sus colegas, mucha más que conmigo o con ninguno de sus hijos. El tipo es realmente intenso: si mi padre sale de fiesta, ahí que se va Parki. Que se marcha de viaje, Parki también se apunta. Si por lo menos fuera celoso habría una forma de librarse de él, pero ni por esas. Mira que le ha puesto los cuernos, a escondidas, a la vista de todo el mundo, pero nada, que no hay manera. Le acompaña también a la cama. Y es que, Parki es un voyeur. Le gusta observar todo: desde una relación sexual hasta un diálogo íntimo con el WC.

Así que visto que es peor que una lapa aferrada a la roca la postura de mi padre fue la de hacer como si no existiera. Es como el amigo imaginario de cualquier niño solo que en este caso no desaparece ni cuando se llega a la edad de jubilación. Eso sí, con 25 años de relación casi espiritual mi padre aprendió a convivir con él. Hace mucho. Le vacila, le toma el pelo y eso parece que a Parki no le mola mucho. Por lo menos se queda callado y no se manifiesta.

También descubrió que Parki es un ignorante. El graduado escolar parece que no se lo sacó, aunque Parki eso no se lo ha comentado nunca, porque si mi padre se pone a pintar o le da por ir a un museo o a ver una joya arquitectónica, no aparece. Además es bastante sedentario: los paseos, ir a la montaña, al campo o a la playa no le deben convencer mucho, porque no, ahí tampoco se muestra. Incluso las comidas, los conciertos, las reuniones familiares o de amigos también los debe aborrecer. Aún así, ha decidido quedarse con mi padre y no quiere soltarle. Es intenso a más no poder.

Lo que más le gusta a Parki es quedarse a solas con él. Es en esos momentos cuando más quiere que le hagan caso. Le gustan las comidas solitarias, el momento de irse a la cama y estar sentado en el sofá viendo la tele. Vamos, que Parki es un puto vago.

Este amigo de mi padre es único. No lo tiene nadie más que él. Eso sí, el cabrón tiene mogollón de hermanos igual de chapas que él. A todos ellos les gustan las mismas cosas. La única diferencia reside en quién reciba al hermano de Parki, en cómo asuma esa relación íntima que obligatoriamente va a tener que establecer. Porque no, ni Parki ni sus hermanos se van con pastillas ni con operaciones. Tan sólo se pueden disimular sus apariciones.

Mi padre lo que aprendió rápidamente es que Parki te jode pero no mata. Y descubrió que la mejor forma de mantenerlo a raya es con alegría y optimismo. Y sobre todo, haciendo cosas… mogollón de cosas. Eso a Parki le saca de los nervios pero asume que se puede quedar pero si modera su brasa. Sabe que está invitado a la fiesta si sólo aparece en determinados momentos y si no está dando el coñazo permanentemente. Tan sólo puede ser plasta en instantes puntuales. Y sí, eso me lo ha enseñado mi padre: a ser vacilón, a reírse de uno mismo y a asumir que determinadas cosas vienen y se quedan para siempre, aunque uno no quiera. Y sobre todo, a respetar todo lo que digan los demás, aunque sean tan chapas y tan maleducados como Parki.

Al final es la vida misma: el ignorante y el tolosa (to-lo sabe), que es a la especie a la que pertenece Parki, no soporta que le lleven la contraria, pero mucho menos que le tomes el pelo porque carece de sentido del humor. Es entonces, cuando están delante de más gente y les vacilas, cuando este tipo de seres se quedan callados y rebosando ira y fuego en su interior.

El caso es que ahora Parki tiene que convivir con una amiga que se ha echado mi padre hace un par de años y que se llama hernía discal (¿veis como le gusta frecuentar malas compañías?). Ni a Parki ni a mi padre les gusta nada esta nueva compañía, así que la intentaron echar por las bravas y en septiembre se fueron los dos juntitos (como desde hace 25 años) a un quirófano para que se largara. Y sí, la tipa se piró, pero como ni Parki ni mi padre son el rey de España, no han podido hacer la rehabilitación hasta ahora. Y todo porque la sanidad pública no puede poner a rehabilitar a nadie cuando debería porque no hay presupuesto y cada vez está más recortado gracias a esos poderes públicos tan enrollados que nos ayudan en todo momento y siempre están dispuestos a preocuparse por el ciudadano. Así que sí. Mi padre y Parki ahora están jodidos e indignados, porque resulta que su apasionante relación está yéndose al garete porque no son reyes y no han podido hacer la rehabilitación cuando les hubiera correspondido.

Hoy es el día mundial del Parkinson y a mi padre no le gusta porque dice que para él es todos los días desde hace 25 años, pero su ejemplo y su forma de ser me han servido para saber afrontar los problemas desde otro punto de vista. Gracias por ello. Te quiero… y a ti un poco también Parki, porque sin ti esa lección no habría sido posible.

La música para acompañar el post la van a poner los Blues Brothers, que a mi padre le molan y creo que a Parki también. Además dan buen rollo Va por ti.

Eres lerdo. Be smart my friend

El auténtico smartwatch ochentero.
El auténtico smartwatch ochentero.

Uno de los inventos que parece que va a acaparar la atención de la sociedad de consumo tecnológica va a ser el mercado de los denominados relojes inteligentes, también llamados “smart watches”. Ahora todo tiene que ser smart, y así hablamos de smart business, smartCity, smart commerce, smartphone, smartPC, smartTV… No deja de ser una ocurrencia más del creativo de turno. A mí esto de que todo sea inteligente me lleva a pensar que las empresas tecnológicas creen que somos imbéciles y por ello desarrollan dispositivos y aplicaciones verdaderamente listas que nos ayuden en nuestra necedad. Gracias a este tipo de aparatos nos sentimos más poderosos. Somos los amos del mundo y les otorgamos toda nuestra confianza, por mucho que, por ejemplo, el GPS se empeñe en llevarnos por el camino más largo: si la voz surgida del aparato de marras te dice que tienes que dar un rodeo de un kilómetro para llegar a tu destino, por mucho que éste se encuentre a cien metros, se hace lo que aconseja la voz en off y punto. Al fin y al cabo es más smart que tú.

Yo pensaba, cuando escuchaba la palabra Smart, que me estaban intentando vender un coche, pero lo cierto es que ese vehículo ovoide fue el precursor de toda una fiebre en el sector tecnológico. Lo inteligente está aquí y a ti te hará idiota.

Como he mencionado, lo último en incorporarse al mundo inteligente han sido los pelucos. Antes se presumía de Rolex, Omega,… Se supone que en poco tiempo Apple sacará a la venta su iWatch y entonces el mundo de la joyería cambiará por completo. Te convertirás en un completo espécimen si no te compras el reloj de la manzana. Ya estoy viendo la fiebre subir de temperatura:

–          Me he comprado el peluco de Apple… ¡Mola mazo!

–          Pues yo lo he pillado en negro que le da un aire más sofisticado

Vamos a ver que la idea puede ser cojonuda, pero tengo la sensación de que a veces nos olvidamos de la función principal. Un reloj sirve, fundamentalmente para saber qué hora es, no para consultar el correo electrónico. Básicamente porque te vas a tener que dejar los ojos si quieres leer un e-mail en la pantalla de un reloj. ¿Acaso no tenías suficiente con el móvil? Claro que lo del móvil es lo mismo: ya no se utiliza para hablar. Ahora se prefiere utilizar el whatsapp o el Line. Da igual que un tema lo puedas resolver en una conversación de un minuto. Es mejor darle al teclado virtual y mandar emoticonos y tirarte un cuarto de hora mandando mensajes…

El caso es que como Apple ha estornudado ahora estamos todos detrás de ver con qué cacharro nos va a sorprender la compañía de Cupertino… sólo que esta vez la idea no es nueva. El reloj inteligente existe desde hace muchos años y no, no lleva la firma Apple. Por ejemplo, la japonesa Seiko, que también fabrica impresoras (bajo la marca Epson) ya empezó a desarrollar los primeros teléfonos inteligentes. Eso sin olvidarnos de los famosos Casio Calculadora que muchos llevábamos en nuestras muñecas allá a principios de los 80 (sí y también se llevaban las hombreras, los pelos cardados y los pantalones tobilleros). Algunos, rizaban el rizo y en vez de calculadora incorporaban un pequeño videojuego con el que se podían abstraer de las tediosas clases de Lengua. Pero fue IBM, allá por el año 2000, la primera que empezó a dar un salto cualitativo en esto del tema del peluco inteligente. Funcionaba con Linux y el Gigante Azul llegó a un acuerdo con la relojera Citizen para su posterior comercialización. Claro que no se llamaba smartwatch, sino Watchpad. Entre otras funciones incorporaba Bluetooth y reconocimiento de huella dactilar.

Sin embargo ha sido insinuar Apple que va a sacar al mercado el iwatch, para empezar todos a alabar lo visionaria que es la compañía. ¡Joder, si hasta Sony ya ha sacado al mercado un reloj similar y Samsung lo va a hacer también y lleva trabajando en ello desde los años 70. Así que no. Apple, (tampoco) en este caso ha descubierto la pólvora De verdad que no entiendo este afán por hacer de Apple la compañía más visionaria del mundo de las TICs cuando NO LO ES.

En fin que en los próximos meses nos enfrentamos ante la invasión de los relojes inteligentes dirigidos al mercado del memo. Si se tiene un smartphone, el reloj pierde su sentido, por mucha tecnología que incorpore. Son muchas actualmente las personas que han prescindido de su peluco, porque la hora la miran… ¡Sí, efectivamente!, en el móvil. El smartphone ha arrasado con todo: con los reproductores MP3, con las cámaras fotográficas, y también con el reloj así que carece de sentido un invento de semejantes prestaciones.

De todas formas, los relojes no tienen la exclusividad friki del mundo Smart. De tan tontos que somos también tenemos las Smart Shoes. Horteras donde las haya y con altavoz incorporado son unas zapas que hablan al usuario. Como no tenemos suficiente con el individuo que va con el auricular bluetooth en la oreja mientras habla o los latinos con su bachata tronando desde el altavoz del smartphone, ahora vamos a ver a los que se dedican a correr por el parque (perdón, los runners) escuchando los consejos que le dan sus zapatillas inteligentes. ¿De verdad que queremos hacer footing o jugar al baloncesto con un altavoz en nuestros pies? El proyecto de esta zapatilla es de Google, pero el pasado enero Apple patentó algo similar como se puede ver en este link de patentes de EE.UU. ¿Qué nos jugamos a que dentro de unos meses estamos hablando de la gran innovación de Apple?

Lo dicho, tanto Smart lo que nos demuestra es que somos lerdos o al menos las compañías nos deben ver así. La tontuna se apodera de nosotros y nosotros le hacemos el juego a todas. Así que sí, definitivamente debemos ser bastante obtusos.

La música de hoy la pone The Dandy Warhols. Un maravilloso grupo que pasaba desapercibido hasta que Vodafone realizó durante años sus campañas publicitarias con este tema. De este conjunto se ha dicho que práctica un rock psicodélico parecido al de la Velvet Undergroud aunque a mí me suena más a David Bowie o a Lemonheads.

El CEO con EBITDA negativo por culpa del CRM

Fuente de la imagen: B2B Digital Marketing
Fuente de la imagen: B2B Digital Marketing

Imaginad la siguiente frase: “El CEO de IBM considera que el BI en modo SaaS es fundamental, complementa al CRM y al BPM y permite obtener un mejor EBITDA”. Seguramente, a muchos os habrá sonado a chino y evidentemente está llevada al extremo, pero si cogéis una revista, una web especializada o un diario económico os podéis encontrar ante un mar de siglas que en muchas ocasiones parecen no tener sentido, entre otros motivos porque los periodistas damos por sentado que muchos de nuestros lectores conocen el significado de ellas. Y es que somos los tecnológicos y los económicos, los medios que hacemos un uso más intensivo de las siglas.

En la frase que iniciaba este texto hay para todos los gustos. Siglas de una compañía, siglas para referirse a un cargo, a un dato económico y a herramientas o servicios tecnológicos. Si preguntamos a alguien de la calle, alejado del mundo tecnológico, pero con estudios universitarios, muy posiblemente nos diga que conoce una (IBM) y con un poco de suerte conoce otras dos (EBITDA y CEO).

Surge este post porque el otro día, hablando con un amigo sobre un conocido común, le dije: “Es el CEO de…” Mi amigo se quedó estupefacto ante el nuevo palabro que había escuchado y no dudó en preguntarme qué demonios era eso del CEO. “Hombre, el director general de la empresa”, le respondí. Con toda la razón del mundo me dijo: “Y si es el director general, que todo el mundo entiende, ¿por qué le llamas CEO?”

Son los cargos una de las aficiones de los plumillas TIC. Veamos, al director general le llamamos CEO (siglas que se corresponden con Chief Executive Officer o lo que viene a ser el jefazo); al director técnico le corresponde CTO (Chief Technology Officer o sea el friki de la tecnología de cualquier empresa) que en realidad es un cargo que empieza a estar pasado de moda porque se lleva más eso de ser CIO (Chief Information Officer) y en cristiano sería algo así como el director de informática. La chanza continúa con otros cargos: El CMO es responsable de marketing, pero parece que suena mejor eso de Chief Marketing Officer. Eso sin olvidar al CFO (Chief Financial Officer, o lo que viene a ser lo mismo, el Bárcenas de cualquier empresa: el tesorero o director financiero). La lista es interminable y para cada cargo hay un serial de siglas: COO, CDO, CM, SMM, CSO, CRO, CCO,…

Las siglas tecnológicas nos acompañan desde que el mundo de las computadoras se empezó a hacer familiar. Son varias las empresas que en realidad son siglas. La más conocida es la que abría este texto: IBM o lo que viene a ser lo mismo International Business Machines. Lo que sucede es que en cuando hablamos del Gigante Azul, sus siglas pueden confundirse con algo más surrealista ya que IBM también significa International Brotherhood of Magicians, es decir la Hermandad Internacional de Magos. Así que a partir de ahora, si alguien te menciona a IBM deberás preguntarte si está hablando sobre Houdini o sobre bits y bytes. Claro que te puede llevar a confusión: “ayer me metí en la tienda de IBM y me compré la alfombrilla de ratón mágica”.

Otra empresa clásica que ha adoptado el rollo sigla es HP, antiguamente conocida como Hewlett-Packard. Vale sí, los creadores de la empresa no fueron muy originales y colocaron sus apellidos para nombrar a la compañía. Pero aquí nadie dice nada de Uría Menéndez Abogados que tampoco se estrujaron los sesos para poner un nombre a la empresa. Pero si nos quedamos con las siglas, vemos que también comparte con IBM el rollo magia, y es que HP también se utiliza para referirse a Harry Potter. Algunos, sin embargo, si les hablan de HP no verán ninguna impresora ni un ultrabook. Ni siquiera la verán como una compañía de servicios tecnológicos: creerán que les están hablando de una unidad de potencia (horse-power) creada en el siglo XVIII y que se corresponden con 746 vatios.

¡Ay el apasionante mundo de las siglas! El niño de la película veía fantasmas pero yo, en ocasiones, veo siglas. Cada vez que leo un artículo se me aparece una. Si me envían una nota de prensa, así sin venir a cuento, ya tengo un par más delante de mis ojos. Claro que luego soy yo el que escribo artículos sobre CRM, SaaS, IaaS, SOA, BI, HCM, BPM, RFID,… El mundo tecnológico está repletito de ellas, pero la mejor de todas es la de BI. Si te dedicas a esto de las TICs (¡joder, otra sigla!) sabrás que BI significa Business Intelligence. Para los que no, este término básicamente, se refiere a una serie de herramientas que captan toda la información de una empresa y que una vez analizada servirá para establecer estrategias a futuro. Esto es en terminología tecnológica, pero en realidad BI es el mote de este cantante, actor y modelo coreano, que parece una copia de los antiguos Backstreet Boys o más actual podríamos afirmar que puede ser el Justin Bieber de ojos rasgados.

De todas formas, la mejor de todas las siglas tecnológicas siempre será PC (Personal Computer). Nosotros, en España, la hemos adoptado perfectamente a pesar de que la RAE todavía no la haya admitido en su diccionario. Bueno, la hemos adoptado todos salvo los compañeros de El País que en un alarde de originalidad hortera, no dicen PC sino que hablan en sus noticias de la industria del pecé. ¡Hombre, por Dios, hay que ser paleto! Habéis querido ir de grandes defensores del lenguaje y os habéis sobrado un pelín cuando tenéis una palabra española y bien bonita para definirlo: COM-PU-TA-DO-RA.

En el mundo de la música también hay siglas. Sin ir más lejos el grupo de este vídeo se le conoce como la ELO, que significa Electric Light Orchestra. Es un conjunto aparecido en la década de los 70 liderado por Jeff Lyne y uno de los referentes del denominado rock progresivo. El del vídeo es uno de sus temas más populares, aunque no tenga ni una sigla.