Escuela 3.0: ¡y una mierda!

Si alguien se acerca por un colegio de España a eso de las nueve de la mañana observará un incesante reguero de niños que entra en ellos. ¿Niños? No, en realidad son pequeños sherpas a los que les están enseñando cómo deben llevar el cargamento de los expedicionarios que ascienden al Everest. Que no os engañe el ministro Wert ni los que le han precedido en los últimos años. Lo de la reforma de la educación es un mito: de lo que se trata es de sacar porteadores con espaldas anchas, que en el futuro carguen en ellas con los efectos de las políticas de recortes. Vamos, que no sean como nosotros, que llevábamos menos peso y así hemos salido: “ná más que de quejarnos y de quejarnos”. Y es que, si hubiéramos llevado unos cuantos kilos de más a nuestras espaldas, la crisis no existiría y las manifas estarían erradicadas. Habríamos sido la sociedad dócil que todo “representante público” desearía.

Todo lo que hacemos en la infancia y en nuestra adolescencia tiene su consecuencia en la edad adulta. Así que, ¿qué es lo que está sucediendo con los niños de nuestro país? Pues que tenemos una generación de nativos digitales a los que no se les presta atención y que siguen estudiando y formándose de la misma manera en que lo hice yo hace más de un cuarto de siglo. Y los enanos siguen aprendiéndose textos de memoria que, en cuanto hagan su examen, se les habrán olvidado. Y, ¿por qué? Porque estudiar a la antigua usanza es un coñazo, y porque lo se pretende que estudien no despierta, en muchas ocasiones, el menor interés en el niño. Eso sí, tipos con unas espaldas más duras que el acero, vamos a sacar unos cuantos.

La sociedad evoluciona, pero parece que la educación no. En un mundo interconectado, el estudiante de hoy en día continúa con las mismas rutinas que hacía hace un siglo: Va a la escuela, escucha la charla correspondiente, sale del colegio, llega a casa y se pone a estudiar o a hacer la tarea que le hayan encomendado. Todo ello con libros de todo tipo, tamaño y variedad. Vamos a ver, en la época de las tabletas digitales, los portátiles, los smartphones o las redes sociales, ¿por qué toda esta serie de avances no se emplean al 100% en las aulas? Y ahora llegará alguno y me dirá: “Oye que en mi cole, que es muy bueno, tienen pizarras digitales”. Si ya claro, ¿y para qué? Pues yo te lo voy a decir: para ver vídeos o poner PPTs. Es decir, se hace lo mismo que cuando se usaba una tiza, sólo que en su lugar ahora el profesor emplea un puntero o un mando a distancia. Y con eso la mayoría de los padres se quedan muy satisfechos y se creen que su cole está superavanzado tecnológicamente. Pues mira, no.

De momento, los chavales, en vez de tanto manual impreso, podrían llevar, por ejemplo, una tableta en la que estuvieran los contenidos que ahora están en los libros. Algo tan simple como esto, favorecería la interactividad profesor-alumno, ofrecería más opciones de aprendizaje, y por supuesto haría las clases mucho más atractivas porque los niños se encontrarían en un entorno completamente conocido para ellos. Porque, señor ministro y señores consejeros de educación: los canijos saben usar mejor que ustedes una tableta (y además no la perderían), les es completamente familiar y lo que es más importante: les parece un artilugio divertido y si no mirad este link de la empresa Minus is Better y veis que pueden hacer unos mocosos con una tableta.

También es verdad, que muchos padres, cavernícolas ellos, se opondrían a la introducción de la tecnología alegando aquello tan convincente de: “Sólo faltaba que ahora también fueran al colegio a jugar. Estudiar se hace como se ha hecho toda la vida de Dios”. Hombre, sí, antes también era norma atizar a los niños en la clase y ahora no. Porque la realidad es que son muchos los padres y madres que quieren que sus hijos vayan al colegio a sufrir y eso de la tecnología lo ven como un juego disfrazado de aprendizaje.

Participando de este pensamiento, los políticos se toman la educación como un adoctrinamiento (por eso, con cada cambio de Gobierno se redacta una nueva ley de educación). En estos tiempos que corren está muy de moda eso de “la cultura del esfuerzo”. Pues mira, eso es una patraña similar a la de “has gastado por encima de tus posibilidades”. Si oyes que alguien te dice eso de la cultura del esfuerzo sal por piernas. Porque imagínate que vas a hablar con el profesor de tu hijo y te dice: “Sí, le he suspendido pero se esfuerza mucho”. Efectivamente, has dado en el clavo: tienes un nene “poco listo”. Y, ¿a qué no te gusta que te digan eso? Pues a eso nos lleva basar la educación sólo en la cultura del esfuerzo: a trabajar como chinos, que parece ser que es lo que mola.

Pero lo peor de una frase que se repite hasta el infinito es que acaba calando. Y claro, parece que los estudiantes van a clase a tocarse la nariz y a estar con el whatsapp o el twitter durante toda la jornada escolar. Si a eso le añadimos que los profesores son unos vagos, pues tenemos una ensalada muy mal aliñada pero que consume todo el mundo. Y no es así: en general, el profesor curra como una bestia y la mayoría de alumnos también.

Así pues, la tecnología tiene pocos visos de avanzar en el aula si seguimos basándonos sólo en la cultura del esfuerzo. Los que apoyan esta teoría, lo que quieren decir en realidad es que el estudiante salga del colegio o del instituto y esté hasta altas horas de la madrugada estudiando (aunque luego no lea una línea del libro). Es el mismo motivo por el que el empresario valora más al trabajador calienta-silla que al que se va a su hora, por mucho que este último es sea mucho más productivo que el primero. Y esa es la sencilla razón por la que una importante parte de los patrones huye del teletrabajo como de la peste.

Creo que va a ser muy difícil ver a un alumno con una tableta para ir a clase: es divertido y al cole hay que ir a aburrirse. Y porque, además hay que mantener el negocio de las editoriales con sus añejos libros de texto. Porque al político le importa tres cominos que el coste medio por alumno en libros sea de más de 200 euros. Vale, la tableta es más cara: pero en dos años está más que amortizada y no hay que cambiarla con cada nuevo curso.

Se habla mucho de la reforma de la educación, pero de lo único que he escuchado hablar es de la problemática con el catalán y la cuestión es que la escuela debería estar para formar personas, que sepan manejarse en la vida y que se despierte en ellos la conciencia crítica. Esto es algo que no se contempla. Las nuevas tecnologías facilitan tanto la práctica como el pensamiento: no se debería tratar sólo de memorizar textos.

Así que podemos seguir así y acabar como los muchachos de este tema de Kaiser Chiefs (grupo de Leeds (UK) nacido en 1996 cuyo éxito comenzó a mediados de la década pasada y uno de los impulsores del denominada new-wave revival junto con Franz Ferdinand, The Fratellis, The Libertines, Bloc Party o Maximo Park entre otros) en el que unos muchachos afirman “it’s cool to know nothing”.

Anuncios

5 thoughts on “Escuela 3.0: ¡y una mierda!

  1. Isabel Rivadulla 17/12/2012 / 12:29

    Pero y a tí quién te dijo que la escuela es 3.0???? jajajaj. La verdad es que tienes toda la razón. El mundo evoluciona, nuestros hijos son nativos digitales pero el problema es que ahora al cole no sólo llevan libros y libretas (esto último está bien porque sino nuestros hijos no aprenderían a escribir jamás), sino que lo que antes era un libro ahora son 6 libros, primera, segunda y tercera evaluación, tres libros de estudio y tres de ejercicio. Cuando veo salir de casa a mi hija…. siempre pienso que se está marchando de casa.
    La verdad es qué a mí me gustaría saber porqué no se ha evolucionado en herramientas de estudio…. la razón es que la editoriales no ganarían tanto dinero, pero lo que resulta incomprensible es que los gobiernos lo permitan y sólo se preocupen por poner unos y quitar otros determinadas asignaturas.
    Creo que esta crisis que ha provocado que no haya fondos públicos para becas de libros, quizás provoque un cambio en este sentido y se busquen fórmulas más económicas para poder estudiar. Con lo que pagamos por los libros de texto, podríamos comprarles a nuestros hijos una buena tablet para descargarse las lecciones y que todos los textos, ejercicios, etc…. sean descargables por un coste ajustado, ahí dejo mi propuesta.

    • Manuel Navarro Ruiz 17/12/2012 / 12:50

      El principal problema es que no se consulta ni se tiene en cuenta a los que saben del tema: profesores, alumnos, rectores, psicólogos infantiles etc. Hasta que esto no se tenga en cuenta la educación sequirá siendo bastante mejorable (y no sólo en lo que se refiere a la tecnología)

  2. Isabel Rivadulla 17/12/2012 / 12:32

    Y por qué me sale ese icono con mi nombre? si yo soy una tía simpática!!!

  3. Anónimo 19/12/2012 / 21:09

    Por desgracia no veo que vayan a producirse muchos cambios a mejor…. los políticos nunca consultan a la gente que trabaja directamente o con niños, o con ciudadanos o con pacientes….. que son los que realmente conocen todos los problemas que surgen de primera mano y cuáles serían las mejores soluciones. La admon necesita un cambio grande pero las reformas que están aplicandos son bastante lejanas a querer solucionar los problemas …..privatizar y privatizar, despotricar contra el profesor, funcionario o médico etc, etc… sólo consiguen empeorar las cosas.
    Hoy me ha sorprendido mucho que un amigo mío me ha dicho que a su niña de 5 años le han suspendido lenguaje y matemáticas!!! estamos locos??? y todo pq confunde no se qué letras!!! yo con esa edad empezaba el cole por primera vez y nadie me suspendió pq tardara más en leer que el resto de los niños, y no me he quedado subnormal. Con eso sólo se consigue que el niño piense que es tonto pq el resto de sus amiguitos han aprobado y él no, se fomenta la competitividad por ver quién es el que mejores notas saca ( que luego continúa en el trabajo siendo el típico pisa compañeros)….Con esas edades se tendría que fomentar más la creatividad, la imaginación y otras habilidades más interesantes que servirían mucho más al niño en un futuro que aprender a leer bien con 5 años o con 5 años y medio o 6! por no hablar de los idiomas….. que de colegios bilingües nada de nada. Pero no, cada reforma es peor que la anterior y tanto niños como profesores están cada vez más desmotivados…..eso sí, bien de deberes (que acaban haciendo los padres), nada de pensar y ochocientos libros que se podrían agrupar en 4 o 5…. así que mucho me temo que para tabletas como para otras cosas queda un rato y que si quieres que tu hijo piense, sea creativo, imaginativo etc…. tendrás que currártelo tú con él pq aqui preferimos que como dices el niño cargue con libros y con miles de deberes para casa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s